Mostrando entradas con la etiqueta 13.3. PINTURA BARROCA ITALIANA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 13.3. PINTURA BARROCA ITALIANA. Mostrar todas las entradas

08 febrero 2010

CANALETTO

LA VENECIA ETERNA

No podría haber nacido en otro lugar apellidándose Canal. Y aunque tuvo ocasión de viajar por las principales ciudades de su época (Roma, Londres) su vida estuvo por completo unida a la ciudad de Venecia, donde también murió. Se trata, claro está, de Giovanni Antonio Canal (1697-1768), más conocido por el disminutivo de Canaletto. Nadie como él ha dejado tantas composiciones cuyo único protagonista es la propia ciudad de Venecia, esa Venecia eterna que cualquiera que haya estado allí acaba por recordar durante el resto de sus días. La ciudad de los canales y los puentes, de las plazas y de las iglesias, del cielo azul infinito sobre la laguna.

Canaletto: "El canal de Santa Clara".

La biografía de Canaletto, de puro veneciana, es bien sencilla. Nacido en una familia dedicada por tradición a las artes escénicas, en ellas se implicó también el joven artista hasta que, tras un viaje a Roma realizado en su juventud, resolvió dedicarse en exclusiva a la pintura. Y en ella se mantuvo, practicando el género de la veduta (vista), la representación de paisajes urbanos en perspectiva, a lo que consagraría el resto de su larga vida, en la que aún tuvo tiempo de pasar unos años en Londres, adonde acudió solicitado por los amantes de su pintura.

Canaletto: "La plaza de San Marcos y la Basílica".

Estas vistas venecianas de Canaletto pueden considerarse, desde el punto de vista del estilo, dentro del último barroco, aunque suponen una ruptura completa con la tendencia tenebrista que había arraigado en Italia con la obra de un genio como Caravaggio. Por el contrario, la pintura de nuestro artista es siempre amable y delicada. Sus paisajes nos muestran habitualmente una Venecia de cielo azul (observad las dulces nubes que suelen aparecer en los cuadros), de aguas tranquilas, de gente que está a lo suyo, ya sea paseando, celebrando alguna fiesta o volcada en sus tareas cotidianas. He aquí otra de las características de los cuadros de Canaletto, que suele atribuirse a una cierta influencia de la pintura flamenca: el gusto por el detalle, la minuciosidad de la pincelada que convierte a cada lienzo en un universo en miniatura.

Además, aunque inicialmente la paleta del pintor gustaba de acentuar los contrastes entre las zonas de sombra y las de luz, con el tiempo esta tendencia acabó casi por desaparecer y los cuadros al óleo realizados por Canaletto nos enseñan casi siempre una Venecia luminosa recogida en todo su esplendor: la opulencia de sus clases altas, la sofisticación de sus ceremonias y fiestas, lo majestuoso de sus edificios... y los canales, siempre los canales, como el propio nombre del artista ya parecía pregonar. Hasta el ruido de la ciudad y sus gentes y el aire que respiran parecen estar presentes en las vistas del italiano.

Canaletto: "Plaza de San Marcos: la torre del reloj". // Inferior: "Regata femenina en el Gran Canal".
Es sabido que a comienzos del siglo XVIII comenzó a extenderse por algunos países europeos la afición a viajar y Venecia fue uno de los destinos favoritos de esa élite culta que quería conocer nuevos lugares, experimentar la emoción de descubrir nuevas sensaciones a través de paisajes y vistas diferentes a los que les eran habituales. No le faltaban a la ciudad italiana razones para convertirse en uno de los destinos favoritos de estos nuevos viajeros europeos, sobre todo ingleses. Y allí estaba Canaletto con su cuadros que, como si fuesen una postal de la época, lograban captar el instante dejándolo fijado en el lienzo para siempre. Por eso sus pinturas tuvieron tanto éxito en la época. No era poco lo que mostraban: la Venecia eterna.

Hay una gran cantidad de información sobre Canaletto en la Wikipedia italiana. Además, en esta página se afirma recoger, quizás exageradamente, todas sus obras. Por último, en esta presentación figuran algunos de sus cuadros más conocidos. Le acompaña de fondo el famoso "Canon en Re mayor", de Johann Pachelbel, el gran compositor barroco alemán.
.

29 marzo 2008

EL TENEBRISMO

EL JUEGO DE LA LUZ Y LA OSCURIDAD

Analizamos en esta ocasión una de las corrientes predominantes en la pintura barroca europea, aquélla que denominamos tenebrismo. Para entender su significado, hemos de partir de una idea previa: la importancia que la luz juega siempre en cualquier pintura. Esto es así por una sencilla razón: si no existiese luz alguna, el pintor no podría llevar a cabo su trabajo. Partiendo de este presupuesto tan básico, los pintores se han dedicado, a lo largo de la historia, a representar en sus obras no sólo la luz en si misma, sino sus efectos sobre lo representado. Pero es evidente que retratar la luz exige también reflejar las sombras, dado que en circunstancias habituales la luz no incide por igual en todos los objetos y genera una amplia gama y diversos matices de sombra.

Caravaggio: "Muchacho pelando fruta" (1597). Roma.

Dicho en lenguaje llano, en todo cuadro (y en función de la luz que en el se recoja) van a convivir zonas más claras con otras más oscuras que quedarán tratadas de distinta manera según la sensibilidad personal de cada pintor. Partiendo de algunos precedentes de los siglos XIV y XV, ya en el XVI encontramos varios artistas que practican la técnica del claroscuro, procurando con ella representar las formas mediante una gradación del juego de luces y sombras. En los cuadros de los pintores que lo emplean podremos apreciar sin dificultad zonas más iluminadas (que el artista quiere resaltar, haciendo que el espectador concentre su vista en ellas) y otras que quedan más en la penumbra.

José de Ribera: "San Onofre" (1637). San Petesburgo.

Llegamos así al siglo XVII y con él a esa mentalidad barroca que tanto gustaba del contraste y de la sorpresa. En esa centuria algunos pintores consideraron que el claroscuro servía excelentemente a sus intenciones artísticas y lo emplearon de manera abundante en sus cuadros. Muchas obras de Rembrandt son significativas en ese sentido, como ocurre con la "lección de anatomía" o en varios de sus autorretratos. Pero otros autores dieron un paso más allá: son los tenebristas, que consideraron que el contraste entre la luz y las sombras debía ser extraordinariamente acusado, para no distraer la atención del observador en detalles secundarios. Eso es, en definitiva, el tenebrimo: llevar a sus últimas consecuencias los postulados claroscuristas, haciendo convivir en el cuadro zonas fuertemente iluminadas con otras que quedan prácticamente a oscuras, sin que el espectador pueda apreciar que se oculta tras las tinieblas que ha representado el pintor.

Esta tendencia alcanza su máximo exponente en la obra de Caravaggio, pero fueron muchos los autores que la adoptaron, ya fuese de forma episódica (algunos cuadros de Rembrandt o de Zurbarán podrían calificarse más de tenebristas que de claroscuristas) o como una característica básica de su pintura como ocurre en el caso de los españoles Francisco Ribalta (1565-1628) y José Ribera (1591-1652), quien precisamente pasó gran parte de su vida en Italia, donde asimiló las influencias caravaggiescas.

En definitiva, claroscuro y tenebrismo son parte de la misma preocupación de los pintores por reflejar la luz y su opuestos, la sombra y la oscuridad, en la obra de arte. Y desde esta perspectiva considerado, el tenebrismo no sería más que un uso exacerbado y violento, podríamos decir, de los planteamientos claroscuristas. La luz acaba oponiéndose dentro de la superficie del cuadro, más que a la sombra, a la propia oscuridad. En esta ocasión, espero que haya quedado claro.
.
Francisco Ribalta: "Cristo y San Bernardo" (1625-27). Madrid.

De la figura de Caravaggio ya nos hemos ocupado en el este blog con anterioridad. Unos días atrás hemos incluido aquí una PPT con sus cuadros más destacados. Sobre la producción pictórica de Ribera podéis leer este artículo de ENSEÑ-ARTE.

20 marzo 2008

POWER POINT CARAVAGGIO

LA OBRA DE CARAVAGGIO EN 30 IMÁGENES

Ya escribí aquí un artículo sobre la vida y la obra apasionantes de Caravaggio, el genio de la pintura italiana de época barroca. Completo ahora su contenido con esta presentación que recoge treinta de sus cuadros más importantes, ordenados cronológicamente, desde el "Baco" de 1593 hasta la "adoración de los pastores" de 1609. En medio obras geniales tan relevantes en la historia de la pintura como "la Cena de Emaús" (en sus dos versiones), la "muerte de la Virgen" o la "vocación de san Mateo". Como entonces dijimos, apasionantes.


12 marzo 2007

POWER POINTS DE ARTE BARROCO (IV)

PINTURA BARROCA ITALIANA

En este power point se presentan obras de las dos grandes corrientes de la pintura italiana de la época barroca. Por una parte, el clasicismo, representado por las obras de Annibale Carraci. Por otra, el naturalismo y tenebrismo, que caracteriza la producción artística de Caravaggio. De este autor, sin duda el mayor genio de la pintura italiana del siglo XVII, se muestran algunas de su obras de su etapa juvenil mientras se dedica la mayor parte de la presentación a las obras de su madurez, en la que se dedicó, fundamentalmente, a la composición de temas de carácter religioso.

11 marzo 2007

EL CARAVAGGIO: VIDA Y OBRAS APASIONANTES

REALISMO Y TENEBRISMO EN LA PINTURA

Caravaggio: "La muerte de la Virgen" (1606). París. ........ "La buenaventura" (1597). París.

Si de algún pintor del siglo XVII puede decirse que tuvo una vida intensa, bohemia y ajetreada ese es sin duda ninguna Michelangelo Merisi, más conocido por el sobrenombre de Caravaggio (1571-1610), lugar donde, hasta hace poco, se creía que había nacido, hasta que ha quedado demostrado que lo hizo en Milán.

En efecto, desde muy joven mostró Caravaggio una clara tendencia a la vida sin reglas y una actitud pendenciera, como consecuencia de lo cual se vio envuelto en peleas y altercados callejeros. En 1606, en el curso de un partido de tenis, mató a espada a uno de sus rivales y tuvo que acabar huyendo de Roma, donde residía. Más tarde fue nombrado caballero de la Orden de Malta, isla en la que se había refugiado, pero fue expulsado de la misma por "pútrido y fétido". De allí siguió dando tumbos durante unos años por Nápoles y Sicilia, muriendo finalmente víctima de una infección de malaria.

Caravaggio: "Cena de Emaús" (1602). Londres.

Pero si su vida es apasionante, la obra del Caravaggio corresponde a la de un verdadero genio de la pintura. Su formación inicial se desarrolla en las tradiciones manieristas y en el empleo del color de la escuela veneciana, experiencias que deja atrás cuando abre un taller propio en Roma y comienza a plantear un tipo de pintura que se sale de los cánones típicos del renacimiento tardío.

Caravaggio: "La vocación de San Mateo" (1600). Roma.
Preocupado enormemente por los problemas de la luz en la obra pictórica, Caravaggio trabaja el claroscuro, con marcados contrastes entre las zonas de sombra y las de luz dentro del cuadro que marcan a la perfección los volúmenes de las figuras y objetos representados. Por otra parte, trata de dar a sus figuras el máximo realismo posible, sin atisbo alguno de idealización, lo que le llevó en ocasiones a trabajar directamente del natural. Con el paso de los años este realismo inicial acabará conviertiéndose en verdadero dramatismo, para lo cual recurre a composiciones cada vez más complicadas.

En sus primera etapa cultivó sobre todo obras de género y naturalezas muertas, combinando a veces ambas temáticas. Pero muy pronto comenzó a realizar obras de temática religiosa, atraido por la posibilidad de venderlas a la abundante clientela eclesiástica. Sin embargo, su tendencia a representar las figuras objeto de la devoción cristiana tal cual eran sus modelos le llevó a veces a perder los encargos, acusado de una cierta impiedad.

Caravaggio: "Marta y María Magdalena (1598). Detroit.

Y así transcurrió la vida de un artista que nos dejó para la posteridad obras tan impresionantes como las dos versiones de la cena de Emaús y la vocación de San Mateo; que se atrevió, según cuenta la tradición, a representar muerta a la Virgen María empleando como modelo el cadáver de una prostituta recién sacado de las aguas del Tíber. Evidentemente, la parroquia romana que había encargado el cuadro no se atrevió a comprarlo. Perdió con ello la posibilidad de tener entre sus fondos artísticos una de las mayores creaciones de la historia de la pintura. Y además, ¿quién sabe si lo que la tradición cuenta es verdad?

Es muy interesante esta página de la RAI, que nos presenta (en italiano e inglés) la exposición virtual "Toda la obra de Caravaggio: una exhibición imposible": gran repertorio de imágenes, vídeos, ejes cronológicos y hasta un juego. Además, este sitio, muy bien planteado, está completamente dedicado al artista. En este otro se aborda su pretendida homosexualidad. Por último, en esta página se aborda, como un catálogo on line, las influencias de Caravaggio en la pintura de su época.
 

ENSEÑ-ARTE Copyright © 2011 -- Template created by Enseñ-arte -- Powered by Blogger