Mostrando entradas con la etiqueta 16~14. MINIMALISMO Y ARTE CONCEPTUAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 16~14. MINIMALISMO Y ARTE CONCEPTUAL. Mostrar todas las entradas

06 septiembre 2010

MEMORIAL DEL HOLOCAUSTO

UNA REFLEXIÓN SOBRE EL TERROR

La historia de nuestra especie está colmatada de episodios de brutalidad que parecen querer dar la razón al filósofo que afirmaba que el hombre es un lobo para el hombre. Situaciones en las que una parte de los seres humanos se ha considerado poseedora del derecho a la eliminación física de algunos de sus semejantes. Siempre ha sido así y, contra lo que pudiera esperarse, parece que esos episodios de barbarie no han menguado con el tiempo. Más bien al contrario, el mundo contemporáneo está lleno de estremecedores ejemplos de la vesania de los hombres contra los hombres. En la vieja y civilizada Europa hemos vivido una de sus más crueles muestras ya avanzado el siglo XX. Prácticamente desde la llegada del partido nazi y de Adolfo Hitler al poder en 1933 comenzó un proceso de persecución de los judíos europeos que alcanzó su paroxismo durante los años de la Segunda Guerra Mundial: el denominado Holocausto, la política premeditada de eliminación física de todos los judíos del continente.

Los datos son bien conocidos y las cifras sencillamente aterradoras, pero conforme me adentro en este inmenso campo de estelas comienza a invadirme una cierta sensación de angustia, mientras la capacidad de razonar casi se me bloquea por completo para dar paso a la primacía de las emociones y las sensaciones. Soy consciente de que lo que ahora experimento no se parece en nada a lo que debió sentir cualquier judío internado en un campo de concentración; de que mi angustia entre estos bloques de hormigón que me rodean por todos lados es sólo una ínfima parte de lo que vivió en sus propias carnes cualquiera de aquellas pobres criaturas sometidas por completo a la mayor abominación del terror nazi.

Sé que a pocas decenas de mi hay otro horizonte que me permitiría regresar en breve plazo a la normalidad. Pero no quiero o no puedo salir ahora de aquí. Me gustaría pensar y recordar todo aquello que he leído sobre este cruel capítulo de nuestra historia. Sin embargo, todo lo que me viene a la cabeza son imágenes en blanco y negro que pasan como fogonazos por mi conciencia. Mi paso se enlentece hasta hacerme detener por completo y, mientras me apoyo en uno de estos bloques, parece que el que tengo justo enfrente (tan cerca que casi puedo tocarlo) va a desplomarse sobre mi en un instante.

Mientras la tarde va cayendo en el agosto berlínés casi pierdo la noción del tiempo. Unos niños pasan corriendo junto a mi, evocándome imágenes aún más crueles. Después el silencio se rehace casi repentinamente y, poco a poco, voy recuperando una cierta lucidez. Reinicio mi marcha y casi sin proponérmelo doy por fin con la salida de este laberinto gris que, no sé durante cuánto tiempo, ha logrado apoderarse de mi casi por completo. Pocas obras de arte me han causado una impresión tan profunda y directa como ésta que ahora comienzo a dejar atrás: el Memorial del Holocausto. Un ejemplo excelente de ese arte conceptual que pretende transmitir ideas, pero que aquí va mucho más allá, al lograr que el recorrido por él se traduzca en una especie de experiencia iniciática sobre los efectos del terror en el ser humano.

Nunca fue tan adecuado como aquí el concepto de memorial: algo que se levanta con la intención de conseguir que el tiempo no borre determinados hechos históricos o, como en este caso, para recordar a quienes sin quererlo fueron protagonistas de esos hechos. Para ello, se han empleado casi 20.000 metros cuadrados de uno de los lugares más céntricos de Berlín que se han cubierto con 2.700 estelas de hormigón gris. Todas con la misma adusta forma geométrica, aunque con alturas distintas, alcanzando algunas de ellas los 4,7 metros y un peso de 16 toneladas. No hay nada más, salvo el suelo, tapizado con un adoquinado gris. Las estelas, cuya inclinación varía levemente, se disponen formando estrechas calles que en ocasiones parecen no tener fin y cuya anchura puede abarcarse de lado a lado simplemente extendiendo los brazos.

El Memorial fue inaugurado en 2005, siguiendo el diseño trazado por el arquitecto norteamericano de ascendencia judía Peter Eisenman quien, a mi juicio, ha logrado resolver con gran acierto un encargo de la mayor dificultad: ¿cómo levantar un monumento conmemorativo sobre lo que muchos consideran la mayor tragedia del siglo XX? Esta forma de plantearlo deja la respuesta abierta, poque probablemente cada persona que recorre el Memorial del Holocausto construye el recuerdo a su propia manera. Eso sí; este recorrido debería ser casi obligatorio para todos los ciudadanos del mundo. Porque permite experimentar en carne propia sensaciones asociadas a la angustia y el terror inherentes a aquellos hechos. Para que no se nos olvide lo que, a veces, somos capaces de hacer.

Es imprescindible visitar la Web del Memorial del Holocausto, en alemán e inglés, con un folleto descargable en español. Este panorama permite hecerse una tímida idea de sus características.

12 diciembre 2009

FRANCESCO LO SAVIO

ESPACIO Y LUZ DE UNA VIDA BREVE


El 21 de septiembre de 1963 un joven artista de 28 años de edad se halla en uno de los apartamentos construidos por el famoso arquitecto Le Corbusier en La Cite Radieuse de Marsella. Su vida se agota allí mismo, porque el artista acaba suicidándose. Se llamaba Francesco Lo Savio y había nacido en Roma (1935), ciudad en la que llegó a diplomarse en Bellas Artes y donde había iniciado también estudios de arquitectura, atraído por las aportaciones de los movimientos de vanguardia: el racionalismo de la Bauhaus y el neoplasticismo de De Stilj.

Francesco Lo Savio: "Espacio-luz" (1959). Colección particular.

De esa forma concluía la breve trayectoria vital de un hombre que había consagrado al arte sus últimos cinco años y sobre cuya obra se clausura hoy en Madrid la amplia exposición que le ha dedicado el Museo Reina Sofía, la primera que sobre este artista se realiza en nuestro país. Se trata por tanto de un nombre relativamente poco conocido al que sin embargo se le han dedicado en estos últimos años diversas tesis doctorales, leídas en universidades italianas, coincidiendo con una fuerte tendencia a recuperar y revalorizar su obra, de manera que últimamente hemos podido leer sobre Lo Savio calificativos como "precursor del minimalismo", artista conceptual" e incluso "ejemplo de arte postbarroco", aunque esto último no sé bien que es lo que puede significar.


Tras completar sus estudios, Lo Savio trabajó un tiempo en el diseño industrial, pero a partir de 1958 comenzó su dedicación al  arte, realizando fundamentalmente pinturas y esculturas. Incluso tuvo tiempo de celebrar algunas (pocas) exposiciones de sus obras, la mayor parte de carácter colectivo.

Francesco Lo Savio: "Espacio-Luz" (1959). Roma.

Lo asombroso de la brevísisma trayectoria artística de Lo Savio es que se inicia ya con un discurso rotundamente radical: la serie de pinturas monocromas que denominó Espacio-Luz. Si observamos con detalle estos cuadros encontraremos en su zona central, muy desvaídos, unos círculos trazados sin interés por el rigor geométrico, que parecen querer explorar la incidencia de la luz sobre una superficie uniforme.

Inferior. Francesco Lo Savio. Izquierda: "Sin título" (1959). Derecha: "Articulación total" (!962). Prato, Italia.


De manera casi simultánea el artista desarrolla su serie Metales, que investiga las posibilidades del minimalismo escultórico a través de unas piezas de asombrosa sobriedad: formas geométricas muy simples, cubiertas únicamente por una capa de barniz negro. Ese tipo de obras constituye la base para la última serie de Lo Savio, las Articulaciones totales, constituidas por cubos de escayola en su color (con un exacto volumen de un metro cúbico), abiertos por completo al interior por dos de sus caras, de forma que dejan visible una plancha metálica curvada, pintada también en color negro y dispuesta de diversa manera en cada cubo.


En fin, contemplando hace unos días las obras de esta exposición me asombraba de cómo este joven artista italiano llegó a formular planteamientos claramente minimalistas cuando el minimalismo estaba en sus comienzos y eran muy pocos los autores a quienes se podría encuadrar en esa corriente. Es el caso de Ad Reinhardh, con el que pueden encontrarse algunos paralelos formales . Pero sobre todo, me lamentaba de que el arte hubiese perdido la posibilidad de ver desarrollarse en el tiempo la obra de Lo Savio, de observar cómo habría evolucionado su sentido estético si no hubiese habido ese punto final en forma de suicidio. Recordaba también la obra de su hermano, el artista pop italiano Tano Festa (1938-1988), ese "monumento para un poeta muerto" de una playa siciliana, una obra también de gran austeridad formal con la que rendía homenaje a un artista que dejó de serlo por voluntad propia. A ese homenaje nos sumamos.

Tano Festa: "Monumento para un poeta muerto" (1990). Reitano (Messina, Italia).

Entre la escasa información en español sobre Lo Savio, recomendamos la lectura de este artículo de El País. Más datos en esta Web italiana. Por último, la página del Museo Reina Sofía recoge una información básica sobre la exposición.

27 mayo 2009

¿QUÉ SE PUEDE HACER CON LA EDUCACIÓN?

... Y "DIAGONAL", DE ELLSWORTH KELLY

Hace unos días he publicado en Diario de Sevilla y otros periódicos del mismo grupo editorial un artículo de opinión sobre los problemas de la educación. Quizás a algunos lectores de ENSEÑ-ARTE les interese también conocer mi visión sobre el tema. En realidad, parece que nuestro sistema educativo actual está, cuando menos, torcido, como aparentan estarlo las obras de Ellsworth Kelly, un artista norteamericano del quien ya nos hemos ocupado en este blog. Kelly tiene ahora 86 años y sigue trabajando en la estela de las pinturas geométricas y de corte minimalista que definen su estilo. Hace poco, en la galería Mathew Marks de Nueva York, pude ver su exposición "Diagonal" en la que obras casi siempre monocromas, se superponían diagonalmente forma a otras, colocadas en la posición habitual y normalmente de un único color blanco. Pues eso, formas torcidas. Aunque las de Kelly obedecen a un propósito artístico. ¿A quién le interesa que nuestro sistema educativo, sobre todo el público, este torcido? Aquí va el texto de ese artículo.

UNA nueva responsable llega a la Consejería de Educación en un contexto de crisis económica y de modelo social, cuando se afirma que la educación va a ser la apuesta de futuro de Andalucía. Quizás el descrédito del sistema haya alcanzado ya cotas políticamente insoportables, mientras el desánimo se extiende entre el profesorado y con unos usuarios, los padres, cada vez más exigentes y a menudo incapaces de hacer ver a sus hijos que a los centros docentes se acude sobre todo a esforzarse por aprender, olvidando que sin una familia implicada es imposible conseguir una buena educación. ¿Qué cuestiones pueden plantearse para mejorar el panorama de la educación en nuestra comunidad?

En primer lugar, debe transmitirse a la sociedad un mensaje de optimismo: nuestro sistema educativo no se encuentra hundido. Prueba evidente es que cada día acude a las aulas más de un millón de chavales sin que ocurra nada relevante, salvo que han recibido con normalidad clases impartidas por un profesorado mayoritariamente volcado a su tarea. No es en el pesimismo exacerbado donde van a resolverse los problemas de la educación.

Las familias andaluzas deben recibir también otro mensaje básico: la educación se basa inexcusablemente en el interés del alumno por aprender, lo que exige necesariamente dedicación, esfuerzo y respeto a la labor del profesor. Esos valores sólo pueden transmitirse al niño, desde la primera infancia, en la familia. Aquellos padres que sitúan en los profesores los problemas y frustraciones que ellos mismos arrastran no contribuyen en absoluto a la normalidad académica de sus hijos.

Sin embargo, el profesorado andaluz considera en gran medida responsable de la situación a la administración educativa. Paradójicamente, una Consejería dirigida por docentes ha demostrado una insoportable tendencia a la burocratización del sistema. No habría mejor medicina en ese sentido que proceder a una profunda renovación de esa estructura, devolviendo a muchos de esos docentes a la enseñanza.

Sí, deben simplificarse las normas en las que se basa la enseñanza, muchas de las cuales complican el trabajo de los profesores haciendo que cada día ocupen más tiempo las tareas administrativas. Pero no es principalmente con normas como se mejorará la educación. Hace falta acotar bien los límites de un problema con nombre propio: ESO y atención a la diversidad, porque es en la Educación Secundaria Obligatoria y en su imagen social donde se concentran los males del sistema. Repensar esta etapa educativa es, por tanto, la labor más urgente a la que deben hacer frente nuestros responsables políticos.

Cualquier profesor sabe, porque lo ha sufrido en sus propias carnes, que resulta imposible obtener resultados satisfactorios en grupos de treinta alumnos en los que hay muchos ritmos diferentes de aprendizaje y en los que algunos se niegan al menor esfuerzo, cuando no se dedican a obstaculizar a sus compañeros. Organizar agrupamientos más homogéneos y rebajar ratios son tareas pendientes en la ESO. La obstinación de la Administración en introducir nuevos programas en los centros (calidad, bilingüismo) no ofrece más que resultados parciales. Con ellos se oculta el problema de mayor calado: la bochornosa tasa de fracaso escolar en la ESO que sitúa, ¡otra vez!, a Andalucía a la cola de Europa y de nuestro país.

En todo caso, la administración educativa andaluza ha tendido a aferrase a viejas soluciones. Las novedades introducidas en los años ochenta implicaron una profunda renovación de nuestras escuelas. Veinticinco años después la mayoría sigue vigente, como si la sociedad no hubiese cambiado. Sirva como ejemplo el mantenimiento de un sistema decimonónico de acceso a la función pública docente, que prima más lo memorístico que la posesión de las destrezas necesarias para el manejo de un aula.

Finalmente, la solución a los problemas de la educación pasa por atender las necesidades del profesorado. En la práctica, pocas cosas se han hecho al respecto. En medio de un creciente deterioro de su imagen pública, los profesores han recibido mayores responsabilidades, al convertirse en educativo cualquier problema social, como si la escuela pudiera ser el lugar en el que se solucionen todos los conflictos de la familia y de la sociedad.

En conclusión, la nueva consejera de Educación no debería limitarse a sacudir la alfombra, ni siquiera con más vigor que el que puso en ello su antecesora. Es necesario renovar en profundidad las estructuras del sistema educativo andaluz. Para que de una vez por todas abandonemos el siglo XX y nos asomemos al XXI, en el que la educación capacite a los jóvenes para ser ciudadanos plenos de derechos... y de deberes. Llevamos nueve años de retraso. Tal vez, algunos más.

23 diciembre 2008

MIERDA DE ARTISTA

LA CRÍTICA RADICAL DE PIERO MANZONI

En el verano de 1961 un artista italiano presenta en una exposición un curioso objeto artístico de no más de cinco centímetros de altura. Se trata de una pequeña lata de conservas en la que puede leerse en varios idiomas el siguiente texto: "Mierda de artista. Contenido neto 30 gramos. Conservada al natural, producida y enlatada en mayo de 1961".

Piero Manzoni: "Mierda de artista, Nº 014" (1961). Nueva York.

El artista se llamaba Piero Manzoni (1933-1963) y aquel mismo día puso a la venta un total de 90 latas, numeradas y debidamente firmadas en su cara superior por el autor, quien afirmaba que en cada una de ellas se contenía una muestra de sus propios excrementos y que el precio que habría de pagarse por cada ejemplar debería ser el mismo que alcanzasen 30 gramos de oro en el mercado de metales preciosos. No faltaron importantes museos que se apresuraron a comprar una de esas latas, como es el caso del MOMA de Nueva York, propietario de la que se muestra aquí al lado.
.
Piero Manzoni: Izquierda: "Aliento de artista" (1960). Londres. Derecha: "Línea de 1000 metros" (1961). Nueva York.

Comenzaba así una interesante reflexión sobre el sentido del arte en la sociedad contemporánea. Manzoni quería plantear un problema que sigue de plena vigencia en la actualidad: ¿Dónde se encuentran los límites del arte? ¿Cuáles son las razones que nos llevan a calificar a un objeto elaborado por el hombre como "obra de arte"? Y asociada a este tema, una segunda cuestión relativa a la extraordinaria e incomprensible valoración económica de determinadas obras de arte, cuya elaboración formal y conceptual no han requerido mucho esfuerzo. Con esa misma intención Manzoni realizó otras obras como el "aliento de artista", las "esculturas vivientes" o su serie de "líneas", consistente en cilindros metálicos en cuyo interior una alargada hoja de papel muestra una delgada línea de un único color y de extensa y variable longitud.
.
Piero Manzoni: "Achrome" (hacia 1960). Nueva York.

Este tipo de realizaciones ha llevado a encuadrar las obras de Manzoni como propias del arte conceptual, aunque a mi juicio también podrían considerarse como una lúcida, irónica, mordaz e inteligente reflexión sobre la obra de arte en la que se emplean, precisamente, objetos a los que el autor atribuye, por propia decisión, la categoría de artísticos. Es una lástima que Manzoni falleciese a los treinta años de edad. Quizás hubiese tenido mucho que decir sobre este tema ahora que hay por ahí autores de creciente éxiito económico que se lucran vendiendo calaveras recubiertas de diamantes. O quizás, aún muerto, sigue diciéndonos cosas. Algunos compraron entonces aquellas latitas pensando que en ellas se contenían heces del artista, aunque jamás las vieron. Hoy parece estar claro que lo que el artista introdujo en ellas fue un trozo de yeso. Quizás cualquier cosa pueda ser arte. Vaya mierda.

Pinchando sobre el siguiente enlace accederéis a la web de la fundación constituida para difundir la memoria del artista, con una interesante área de descargas.

Pieromanzoni.org - Archivo Obra Piero Manzoni onlus

29 agosto 2008

FRANK STELLA

EL ARTISTA SE "REINVENTA"

¿Qué palabras pueden emplearse para definir a un artista como Frank Stella (1936)? Tal vez podríamos decir que es un pintor abstracto, aunque quizás sea más correcto indicar que pertenece a la llamada abstracción postpictórica. ¿O no será mejor decir la nueva abstracción? Mejor, señalar que muchas de sus obras podrían encuadrarse dentro del minimalismo. ¿O tiene, a lo mejor, alguna relación con el arte Neo-Geo, dado el interés por las tramas geométricas que hallamos en un número abundante de sus cuadros? ¿Puede afirmarse que forma parte de la corriente del borde duro que se desarrolló en EE.UU desde finales de los años 50 del pasado siglo? Sin embargo, estamos presuponiendo que Stella es un pintor. No es verdad: practica también la escultura y, en este caso, no parece que ninguno de los calificativos anteriores nos dé razón suficiente de su producción. Por si fuese poco, también cultiva la litografía.

Frank Stella: "Louisiana Lottery Co." (1962). Washington.

De este modo, el norteamericano Frank Stella, ya con más de setenta años, es un excelente ejemplo de cómo el artista, el verdadero artista, se reinventa a sí mismo con cierta periodicidad, un modelo de la evolución constante en la búsqueda de nuevos horizontes creativos.

Stella desembarcó en el mundo artístico hacia 1959, con una serie de pinturas negras en las que únicamente eran perceptibles algunos trazados geométricos que parecían querer organizar la superficie del lienzo.

Frank Stella: "Zambezi" (1959). San Francisco.
.
Frank Stella: "Tahkt-I-Sulayman Variation II" (1969). San Francisco.
.
Sin embargo, ya en los años 60, aunque los trazos geométricos se mantienen e incluso adquieren mayor protagonismo, sus cuadros se llenan de color, de abundantes y vivos colores. Una década después, encontramos que a veces los trazados geométricos son de un menor rigidez, aunque podamos apreciamos una constante minimalista en su trabajo: trata de decir mucho con pocos elementos formales. En esa misma época comienza también a mostrar su interés por el grabado, en sus distintas variantes.

Pero Stella no se detiene ahí: una década después parece el espacio bidimensonal de sus cuadros le resulta limitado. No se trata de un problema de mero tamaño, porque hasta ese momento ha realizado a veces lienzos de grandes dimensiones. Lo que busca es salirse de los marcos habituales de la pintura, el ancho y el alto. Tampoco es un problema de perspectiva. No. Intenta conseguir la tridimensionalidad de la obra pictórica. Pinta aún, pero en sus cuadros hay volumen, profundidad real y no fingida, aunque tal vez ya no podamos hablar de cuadros en el sentido habitual de la palabra.

Frank Stella: Jarama II (1982). Washington.

Para entonces Stella ha cumplido ya sesenta años. Pero todavía le queda por dar una nueva vuelta de tuerca a su trayectoria personal. A comienzos de los años noventa comienza a realizar esculturas. Las hace de pequeño tamaño, aunque progresivamente las dimensiones se incrementan, buscando con ello la colocación de sus obras en espacios públicos. En estos casos, suele realizar una maqueta previa que tal vez le orienta en el trazado final de la escultura, aunque no siempre el resultado final sea idéntico a lo previamente proyectado. Por lo demás, ahora la geometría, los trazados rectilíneos parecen haber desaparecido casi por completo. ....................... Frank Stella: Gattenoom (1996). Minneapolis.










Frank Stella: "Pabellón chino" (1997).

Este es el Stella cuyas esculturas pude contemplar una tarde en el tejado del MET de Nueva York. Me pareció entonces, y sigo pensándolo ahora, que con esta evolución el artista no sólo trataba de buscar nuevos caminos. Más importante aún, se buscaba a sí mismo. Y en ese intento volvía, ya en la tercera edad, a aquellas figuras que todos alguna vez quisimos trazar en la infancia: el totum revolutum, las formas imposibles. Hermosa evolución.

Antes que nada, leed (en inglés) esta entrevista con el pintor y escultor norteamericano. Luego, ved en la página del MET, las esculturas de esa exposición. Finalmente, asombraos de la cantidad de centros de arte en los que puede disfrutarse la obra de este artista, según la lista de la Artcyclopedia, como por ejemplo, aquí y aquí.

02 julio 2008

YVES KLEIN

INVENTANDO (UN) COLOR

Que los pintores trabajan con el color es cosa sabida por obvia. Que para muchos de ellos el color es el elemento primordial de su trabajo resulta también fácilmente entendible. Sin embargo, en casi ningún caso los pintores se dedican a fabricar los colores con los que trabajan. Evidentemente, los mezclan, pero a partir de otros que previamente han adquirido.

Yves Klein: "Azul monocromo" (1961). Nueva York.

Pero traemos aquí hoy el caso de un pintor que, literalmente, inventó un color. Y no sólo lo inventó, sino que además lo patentó, para que no quedase duda alguna de su descubrimiento. Y luego se dedicó a emplearlo de forma abundante en su trabajo. El artista al que me refiero se llamaba Yves Klein (1928-1962) y el color de su invención es el International Klein Blue (IKB), que quedó patentado en 1960.

Yves Klein: "Retrato en relieve PR3: Claude Pascal (1962). Sidney.

Nacido en Francia en el seno de una familia de artistas, Klein comenzó a mostrar interés por las composiciones monocromas ya en su primera juventud y dedicó a ellas gran parte de su trayectoria artística, lo que lo vincula con corrientes derivadas del arte dadá y del conceptual y, por otra parte, con el minimalismo. Pero Klein sentía una especial atracción por el color azul y, además, por ese azul intenso, ultramarino, que acabaría registrando a su nombre y que empleó de forma casi exclusiva en los últimos años de su vida.

Con ese azul, Klein no sólo realizaría lienzos monocromos; revistíó también con tal color a esculturas y, sobre todo, desarrolló sus famosas antropometrías, consistentes en pintar por completo o parcialmente en azul el cuerpo desnudo de un modelo (frecuentemente femenino), para luego pasarlo por un papel, de modo que quedase registrada su impronta.
.
Ives Klein: "Relieve esponja azul" (1961). Sttugart. "Venus azul (1961).
.
Klein afirmaba que el azul era el color que mostraba "lo invisible volviéndose visible". Pero yo creo que, simplemente a cada persona le atrae un color más que otros. En su caso fue el azul. Hermoso color para el verano.
.
Esta excelente página (en inglés y francés) está por entero dedicada a Yves Klein. Leed también lo que se cuenta en esta otra web. La Wikipedia en inglés tiene más información sobre el IKB, del cual no se da información en esta página (disculpad este pequeño juego conceptual). Y aquí os dejo un vídeo de una de sus antropometrías.

30 mayo 2008

ARTE CONCEPTUAL

EL ARTE COMO IDEA

Reparemos por un momento en la fotografía de la derecha. ¿Qué vemos en ella? Evidentemente, una silla de madera. A la izquierda hay una foto (tal vez de la misma silla o de otra muy semejante) y en la derecha observamos un cartel en el que se recoge la definición que un diccionario inglés presenta para la palabra silla (chair).

Joseph Kosuth: "Una y tres sillas" (1965). París.

En definitiva: ¿qué vemos? Una silla, dirían unos; una silla y su fotografía, dirían otros; una silla, su fotografía y un cartel con la definición de silla, concluirían los más perspicaces. Todo eso y mucho más: estamos viendo una de las obras más conocidas de Joseph Kosuth (1945) un artista norteamericano quien, además de arte, estudió también antropología y filosofía y está considerado uno de los más destacados autores del llamado "arte conceptual". Con esta obra, el artista nos ofrece su particular visión de la conocida reflexión del filósofo griego Platón sobre los conceptos de forma e idea. Así pues, en el fondo nos realiza una pregunta: ¿qué es una silla: su propia concreción material, la idea que de ella tenemos o el mismo significado que damos a la palabra? ¿Podría ser las tres cosas a la vez?
.
Izquierda: Joseph Konsuth: "El arte como idea (agua)" (1966). Nueva York. Derecha: "Pintura de pared 146" (1972). Nueva York.

Podemos afirmar por ello que el arte conceptual da una vuelta de tuerca al propio concepto de "arte": no tiene tanto valor el objeto representado ni la forma en que lo está como la idea que el artista desea transmitir; la conceptualización, por tanto, del propio objeto artístico. Este movimiento surgió en los años sesenta del pasado siglo, de la mano de autores como Konsuth, Sol LeWitt o Robert Morris para quienes el objeto físico que se presupone en toda obra de arte carece de verdadero interés. La idea, el concepto (y, en este sentido, el proceso por el cual se ha llegado a él) deben ser la meta del artista.

Subyace en el arte conceptual una reflexión crítica sobre la mercantilización de la obra de arte en el mundo contemporáneo, que también encontramos bastantes años antes en los "ready made" de Marcel Duchamp, el padre del dadaísmo. Aquí no vale la posesión de la obra de arte, sino su contemplación como paso previo a la reflexión que debe posibilitar captar la idea original del artista. Como decía el propio Konsuth "el arte es la continuación de la filosofía", una serie de proposiciones analíticas para el espectador. En definitiva, el arte es pensar. pero, ¿que habían hecho hasta entonces los artistas?

Robert Morris: "Sin título" (1969). Nueva York.

Más información sobre el arte conceptual en el blog de este profesor de filosofía. En francés, es muy completo este dossier del centro Pompidou. Además, podéis dar un vistazo a esta web que se autoproclama como el museo virtual del arte conceptual.

10 abril 2008

MINIMALISMO

¿ACTITUD O ESTILO?

En diversas ocasiones nos hemos ocupado aquí de artistas que presentaban una característica compartida: la tendencia a la reducción de los medios de expresión. Bajo este denominador común esos autores han sido calificados, en lo que respecta a todo o parte de su obra, como artistas minimalistas. Así pues elementos tales como la simplicidad de las formas, la economía de medios y la reducción de los elementos expresivos serían elementos a tener presentes para calificar a una obra de arte (o a un artista) como perteneciente al minimalismo.
.
Piet Mondrian: "Composición con líneas amarillas" (1933). La Haya.
.
Desde ese punto de vista, el minimalismo tendría una larga trayectoria en la historia del arte, que podría remontarse a la época prehistórica, entroncaría con las producciones de culturas primitivas actuales y, finalmente, sería fácilmente visualizable en el arte contemporáneo. Recordemos a este respecto la conocida frase del arquitecto Mies van der Rohe, "menos es más" o, por poner un sólo ejemplo, algunas de las obras de Piet Mondrian dentro de la pintura abstracta. Podría afirmarse, por tanto, que en muchas ocasiones el minimalismo es una actitud, una opción adoptada en un momento dado por un artista que busca la reducción de sus propios medios expresivos para producir la obra de arte. En este caso, parecería como si la economía de medios buscase obligar al espectador a implicarse más en profundidad en la reflexión acerca del contenido que se le muestra y sus posibles significados.

Frank Stella: "Matrimonio entre razón y miseria, II" (1959). Nueva York.

Pero por otra parte existe en el arte contemporáneo, sobre todo a partir de la década de los años sesenta del siglo XX, una determinada corriente a la que se suele denominar como minimalista. Estaría formada por autores que parten de los presupuestos formales del arte abstracto, pero recurriendo a la absoluta simplificación de las formas, que muy frecuentemente quedan reducidas a unas cuantas figuras geométricas. En algunos casos, la eliminación de elementos expresivos conduce a presentar superficies completamente monocromas, como las presentadas por Ad Reinhardt a finales de los años cincuenta o las que abundan en los últimos años de Mark Rothko.
.
Morris Louis: "Alpha epsilon" (1960). Los Ángeles.

En este sentido, suele hablarse del minimalismo como de un estilo artístico, extendido a la escultura y la pintura, siendo en esta última donde encontramos una mayor número de autores. Además de la reducción de medios expresivos caracterizaría al estilo minimalista una especie de reflexión filosófica sobre el sentido del arte: en la sociedad de la prisa, del ruido y del desarrollo tecnológico el arte debería centrarse en la tranquilidad, el silencio y los medios sencillos.


En realidad presentar esta disyuntiva sobre actitud y estilo parece innecesario, porque ambas cosas no están reñidas y más bien, resultan complementarias. ¿Qué lleva a un artista a la reducción de formas? ¿Por qué en la producción del mismo autor encontramos obras minimalistas y otras que no lo son? ¿Qué lleva a un pintor que sabe emplear elementos variados a reducir las formas a la mínima expresión? En la vida, como en el arte, pasa que unas veces necesitamos lo complicado y otras veces lo sencillo. Aunque tal vez lo sencillo sea la máxima expresión de lo complicado. No lo sé. No sé. No.
.
Kenneth Noland: "Mar sabia" (1969).


Como ejemplo de la obra de un pintor minimalista, visitad esta magnífica página sobre el artista norteamericano Kenneth Noland.

09 julio 2007

DEL ABSTRACTO GEOMÉTRICO AL MINIMALISMO

LA SORPRENDENTE OBRA DE ELLSWORTH KELLY

¿Queréis disfrutar con una pintura hecha a base de la geometría y el orden más absolutos? ¿Permitir que el color y las formas se apropien de vuestro cerebro y lo acunen como si fuese un bebé? ¿Os apetece, ahora en verano, dejaros embriagar por la obra de un artista que ha buscado en sus cuadros decir lo máximo posible con el mínimo de recursos? Si es así, recurrid al norteamericano Ellswoorth Kelly (nacido en 1923), un pintor cuya trayectoria podemos encajar entre el expresionismo abstracto y el minimalismo más absoluto, interesado siempre por la geometría y el color.

Ellsworth Kelly: "Nueve colores sobre blanco" (1953). -Arriba-
Azul, verde, negro y rojo: los paneles de Dallas" (1989). Dallas, EE.UU. -Abajo-

Kelly estudió Bellas Artes en su país y realizó un largo viaje por Europa, a fin de conocer de primera mano las obras de los grandes maestros. A su regreso a EE. UU, experimentó con pinturas de enorme simplicidad, mezclando ordenadamente blanco y negro o blanco con otro color. Se situaba así en una encrucijada justo a medio camino entre el abstracto geométrico y el minimalismo, de manera que ha llegado a ser calificado como "the maximum minimalist". En algunas de sus pinturas, se ve clarísimamente la influencia de los campos de color de Mark Rotkho.

Pero Kelly también ha sido considerado uno de los más característicos representantes del estilo denominado "hard edge". Sea como fuere, este anciano de semblante tranquilo, gafas redondas tipo años 60 y mirada lúcida sobre las cosas nos demuestra que el arte puede ser también, juego, simplicidad, geometría y color. Y que con esos mimbres puede crearse una obra que nos atraiga y nos haga disfrutar contemplándola. Relax, mucho relax. No todo tiene que ser angustia y ansiedad en el arte.

Dad un vistazo a esta colección de obras de Kelly que presenta la Tate Gallery. En esta otra página tenéis 16 obras más del artista. Y un amplio repertorio de sus obras se encuenrtra disponible en la sección que le dedica el MOMA de Nueva York. Después de ver sus cuadros, dan ganas de ponerse a pintar.

Ellsworth Kelly: "Colores para una pared larga" (1951). Nueva York.



"Rojo y azul" (1951). Nueva York.

10 abril 2007

OBITUARIO: EN LA MUERTE DE SOL LEWITT

ENTRE EL MINIMALISMO Y EL ARTE CONCEPTUAL
.
Sol LeWitt: "Pirámide de cuatro lados" (1997). Nueva York. .

Nos llega la noticia del reciente fallecimiento, a los 78 años de edad, de Sol LeWitt, uno de los creadores más interesantes del panorama artístico posterior a la segunda guerra mundial. Nacido en los EE.UU., LeWitt inició su producción artística vinculándose a las corrientes del arte minimalista, con una pintura formalmente abstracta en la que prescinde de todo elemento accesorio. Sin embargo pronto considera que la bidimensionalidad que le ofrece la pintura no es suficiente para expresar sus ideas y comienza a trabajar en tres dimensiones, creando obras que él mismo denomina estructuras, más que esculturas. En esta etapa de su trayectoria el cubo es objeto de su atención preferente, que presenta bajo múltiples formas, muchas veces con todas sus caras presentadas como amplias rejillas que permiten ver el interior de la pieza.

Sol LeWitt: "Pared pintada 1042" (2002). "Pared pintada" (2004).


















Sol LeWitt: "Splotch-3" (2000). Nueva York. // "Bandas horizontales (más o menos) verde-azul" (2002). Grabado.

De esta manera, siguiendo una evolución muy personal y bastante coherente, podemos considerar a LeWitt como uno de los padres del llamado arte conceptual, corriente que defiende que la realización en sí carece del mayor valor artístico, siendo la idea (el concepto) lo que define al arte. Así pues, el espectador debe reparar más en el concepto que presenta la obra de arte que en el resultado y la forma misma que aquella presenta.

Sol LeWitt: "Bandas horizontales, colores" (1988).
.
En cualquier caso, la obra artística de LeWitt se caracteriza también por su diversidad y, hasta cierto punto, su heterogeneidad formal. Así, el pintor dedicó muchas de sus obras al diseño a la pintura de muros mediante formas geométricas de colores vivos, que podian cambiarse a voluntad sin mayores dificultades. En este sentido, Lewitt nos legó la idea de que el arte puede ser también un juego, un divertimiento al que creadores y espectadores podemos asomarnos con ilusión. Descanse en paz,

Visitad en la Artcyclopedia los distintos museos que presentan obras de LeWitt entre sus fondos. leed 35 interesantes frases de LeWitt sobre el arte concdeptual en esta página. Por último, ved interesantes obras del artista en la página de la Galería Bárbara Krakov, de Boston.
 

ENSEÑ-ARTE Copyright © 2011 -- Template created by Enseñ-arte -- Powered by Blogger