TIEMPOS DE PROFUNDAS NOVEDADES
Robert Delaunay: "Formas circulares" (1930). Nueva York
Piet Mondrian: "Duna en Zelanda" (Hacia 1910). Nueva York
Estudiar el arte del siglo XX supone estar predispuesto a dejarse sorprender y cautivar, a asombrarse ante la gran cantidad y variedad de cambios que sacudieron a todo tipo de formas artísticas desde comienzos de la centuria. En efecto, el siglo XX significa antes que cualquier otra cosa una enorme ruptura con las tendencias artísticas que se habían desarrollado en los siglos anteriores. No podía ser de otra manera: la consolidación de la sociedad contemporánea exigía del arte y de los artistas nuevos planteamientos, enfrentarse a nuevos retos, buscar nuevas formas de expresión, recorrer caminos antes desconocidos. Y el arte respondió a esas necesidades sociales, a ese cambio enorme que apreciamos en esta etapa.
Ocurre igual en arquitectura. Con el siglo XX se desarrolla el denominado movimiento moderno, que va a suponer un gigantesco cambio no sólo respecto a las formas de construir, sino también en cuanto a la concepción misma de lo que supone un edificio por lo que tiene de relación del ser humano con el espacio. Los arquitectos se preguntan por la funcion social de su propio trabajo y por la relación de éste con el entorno.

Piet Mondrian: "Duna en Zelanda" (Hacia 1910). Nueva York

Así, en pintura y partiendo de las innovaciones desarrolladas a finales del siglo anterior, van a desarrollarse casi de manera simultánea diferentes estilos, que conocemos con el nombre de vanguardias o "ismos". En muchos de ellos se busca y se consigue la ruptura con el figurativismo y las tendencias realistas que habían caracterizado al arte de los siglos anteriores. Es más, muchos pintores no se instalaron comodamente en uno de esos nuevos estilos, sino que evolucionaron y siguieron experimentando nuevas formas de expresión.

Le Corbusier: "Villa La Roche, interior" (1925). Paris.
Y, por último, la escultura no se queda atrás en esta tendencia al cambio y a la innovación. Quizás sea en esta forma de expresión plástica donde las novedades
son más llamativas, porque hasta fines del siglo XIX la escultura se había mantenido absolutamente fiel a las tendencias realistas y dentro de los cánones del arte figurativo. Ahora veremos, también de la mano de las vanguardias historicas, la aparición y consolidación de nuevas tendencias y la ruptura absoluta con la tradición.

Henry Moore: "Figura reclinada" (1979). Hertfordshire (Inglaterra).
En definitiva, el arte del siglo XX ha supuesto una nueva y original etapa en las formas de expresión, un tiempo nuevo en el que las sensibilidades de los artistas se asomaron a horizontes diferentes a los habituales hasta entonces. Se trata, en resumen, del arte de nuestra época: un verdadero festín para el espíritu, un goce estético absoluto, porque como no podía ser de otra manera, a un tiempo nuevo correspondía un arte nuevo. Y el arte dio la talla. Bienvenidos al arte del siglo XX. En muchos casos va a desconcertaros, pero ese desconcierto forma parte de la mentalidad del hombre contemporáneo. Merecerá la pena, con certeza.
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No conozco, en Internet, ningún buen resumen de lo que el siglo XX ha supuesto en la Historia del Arte, tal vez porque el panorama es demasiado complejo como para abordarlo en un único texto.En cualquier caso, y como introducción general, podéis dar un repaso al apabullante número de enlaces que nos ofrece el profesor Witcombe.