Francisco Hurtado Izquierdo: Sacristía de la Cartuja. (1732-1747). Granada.
Es la Iglesia católica, más que la propia monarquía y la nobleza, la institución por la que se puede explicar el casi inaudito despliegue de las formas arquitectónicas barrocas en la España de entonces, hasta tal punto que tal vez pueda afirmarse que no hay un solo lugar en España que no conserve un templo barroco, sea éste una catedral, una iglesia, una capilla, o una ermita. Porque esa es, precisamente, la característica esencial de la arquitectura barroca española: el completo predominio de las construcciones de carácter religioso, hasta hacer de éste un país de iglesias y conventos.Hace ya algún tiempo escribí aquí sobre las características generales de la arquitectura barroca española. Podemos ahora completar aquel texto señalando cuáles fueron los rasgos dominantes en la construcción de templos. En primer lugar, llama la atención la presencia de algunas divergencias respecto a las arquitecturas homólogas de otros países europeos. Aquí el siglo comenzó acusando aún las influencias puristas y vacías de decoración que habían triunfado con Juan de Herrera y la sobriedad de El Escorial. Pero pronto el gusto por la profusión de elementos decorativos quedó completamente afianzado y, además, no se conformó con extenderse por el interior de los edificios, como sucedía en casi toda Europa, sino que alcanzó también a sus fachadas y, en ellas, a su elemento más destacado: la portada.
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Hay también otra cuestión diferenciadora, al menos con respecto a Italia. Si en este país triunfaron las complejas plantas de templos elaboradas por Bernini y, sobre todo, Borromini, en España por el contrario se prefirieron las plantas más sencillas y, en concreto, dos modelos destacaron especialmente: la planta de salón, que muestra una amplia nave única a la que se adosan capillas laterales entre los contrafuertes, y la planta de cajón, empleada ya en época renacentista y ahora muy desarrollada en las iglesias conventuales, más sencilla aún con su nave única y sin capillas y dotada de una sola entrada lateral para los fieles ajenos a la comunidad..
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