En este resumen sobre la arquitectura del siglo XIX encontraréis algunos datos sobre estos almacenes. Más información en la Wikipedia en inglés.
15 abril 2010
LOS ALMACENES CARSON DE CHICAGO
En este resumen sobre la arquitectura del siglo XIX encontraréis algunos datos sobre estos almacenes. Más información en la Wikipedia en inglés.
08 junio 2009
LOUIS SULLIVAN EN NUEVA YORK
Nadie puede entender el origen de los modernos rascacielos sin tener presentes las aportaciones de los arquitectos de la Escuela de Chicago: William Le Baron Jenney, Louis Sullivan (alumno del anterior y quizás el más destacado miembro del grupo, maestro a su vez de Frank Lloyd Wright) y Dankmar Adler. El uso de los pilares de hormigón y de las estructuras de acero para aumentar la altura de los edificios, eliminando así los antiguos muros de carga, el empleo de superficies acristaladas en amplios ventanales o la tendencia a que la forma del edificio se adapte a la función que debe cumplir son algunas de sus características más relevantes.
Sin embargo, y en relación con lo que veremos más adelante, Sullivan realizó un prolongado viaje a Europa, estudiando durante un año en la Escuela Superior de Bellas Artes de París. En ese periodo, el joven arquitecto pudo conocer a fondo las formas características del Renacimiento y mostró un especial interés por las obras de Miguel Ángel. Al mismo tiempo, desarrolló una elevada sensibilidad respecto al uso de repertorios decorativos en los edificios, preferentemente en las fachadas. De forma que no es raro encontrar en sus obras elementos como arcos, frisos decorados con bajorrelieves de motivos vegetales e, incluso, esculturas.
Pasó el tiempo y Sullivan regresó a Chicago, donde sus diseños acabaron por convertirlo en un arquitecto de enorme prestigio. Hasta tal punto que en 1897 fue reclamado para construir un edificio en Nueva York que finalizó dos años después, su única obra en esta ciudad y uno de los primeros rascacielos de la misma, aunque en este caso hablemos de una construcción para oficinas que posee doce plantas y terraza, el Bayard-Condict Building, ubicado en el Bajo Manhattan. La estructura de la construcción no queda, evidentemente, a la vista, pero es la habitualmente empleada en las obras de Sullivan. En ella se dan la mano el acero y el hormigón armado, lo que da como resultado la amplitud de la superficie acristalada que permite inundar de luz el interior del edificio.
Sin embargo, lo más llamativo de este primitivo rascacielos es el programa decorativo que ocupa toda su fachada principal, de bastante alejado de la ausencia de elementos decorativos que suele caracterizar a los edificios circundantes. Esa decoración se basa en la presencia de estilizados pilares y columnillas verticales (reflejos de la propia estructura interior), que arrancan a nivel de la segunda planta y se prolongan en altura, hasta la última, donde rematan en dobles arcos de medio punto. Horizontalmente, cada planta se separa de las demás mediante un friso corrido decorado con motivos vegetales y (en la última planta) con cabezas de león.. De este modo, todo el espacio de la fachada queda compartimentado formando una especie de retícula en la que se inscriben los ventanales. Aún es más abundante la decoración que corona el pórtico de entrada.
Pero si el observador atento dirige su vista a lo más alto del edificio, bajo su cornisa, encontrará un motivo decorativo ciertamente sorprendente en la ciudad de los rascacielos. Allá arriba hallará seis esculturas de ángeles (por cierto, femeninas) de amplias alas y con los brazos extendidos, enmarcando la arquería superior. Esas figuras no fueron idea de Sullivan, sino una exigencia de Silas Alden Condict, que le había encargado el edificio. Y allí los puso el arquitecto, a cuarenta metros de altura. Para echarse a volar.30 abril 2008
VÍCTOR HORTA
Si algo podemos afirmar con seguridad sobre el arquitecto belga Víctor Horta (1861-1947) son dos cosas. En primer lugar, que sentía una verdadera atracción por las Bellas Artes. No en vano, comenzó estudios de música, que abandonó para dedicarse plenamente a los de arquitectura y dibujo. En segundo lugar, que pese a haberse formado en un estudio donde predominaba la visión neoclásica de la arquitectura, Horta es el creador de un nuevo lenguaje arquitectónico. No se trata de que sea el único creador de la arquitectura modernista, pero podemos afirmar que fue él quien aportó a esta corriente algunas de sus señas de identidad más conocidas..
Abajo: Víctor Horta: "Casa Tassel" (1893-1895). Bruselas.

Cuando Horta estableció su propio estudio estaba decidido a innovar el lenguaje arquitectónico, como podemos apreciar en una de sus primeras realizaciones, la Casa Tassel de Bruselas, que construyó con 32 años de edad. En esta obra de madurez, están ya los ingredientes más caracteristicos del modernismo. No había en el edificio ninguna referencia a los lenguajes arquitectónicos del pasado y en cambio apreciamos el gusto por la línea curva, la perfecta integración de la arquitectura con las artes decorativas, la sutileza de los motivos vegetales, la libertad en el plano de los espacios interiores o el recurso a los nuevos materiales, combinados sabiamente con los tradicionales. De esas mismas época y características es el edificio que se construyó como vivienda propia, que hoy alberga el museo que lleva su nombre, la Casa Horta.Víctor Horta: "Palacio de Bellas Artes (1922-1928). Bruselas.
Desde entonces y hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial Horta se encuentra en la fase más productiva de su trayectoria profesional, en la que construye numerosos edificios que hoy son piezas claves del modernismo arquitectónico. pero la Guerra le llevó a dirigir sus pasos a los Estados Unidos, donde se estableció durante tres años. A su regreso a Bélgica, combinó sus tareas creadoras con la labor docente, llegando a dirigir la Academia de Bellas Artes de Bruselas. Adquirió con todo ello tal fama que acabó siendo nombrado barón. pero para entonces el artista ya había abandonado su tendencia modernista y su estilo de los últimos años ssupone el abandono de las líneas curvas omniprsentes como señas de identidad de su arquitectura, conforme podemos apreciar en el palacio de Bellas Artes de Bruselas (1922-28), que puede considerarse de líneas mucho más clásicas.
En todos sus trabajos Horta puso siempre una dedicación máxima. Entendía que la atención del arquitecto no debía concentrase esclusivamente en el propio edificio. Por el contrario, cada uno de los elementos que lo completaban, desde un simple pasamanos hasta el mueble más pequeño, eran también de su responsabilidad. Suya es esta frase lapidaria que ejemplifica bien su idea de la arquitectura como un arte integrador: "Idiota, ¿no ves que todo está pensado en términos de la arquitectura como construcción?"27 abril 2008
EL MODERNISMO
A finales del siglo XIX la arquitectura europea daba ciertos signos de agotamiento. Los modelos vigentes se mantenían anclados en el neoclasicismo o se afianzaban en las corrientes historicistas, que buscaban desarrollar un arquitectura basada en los patrones de los diversos estilos que se habían sucedido en el continente. En este contexto, surgirá entonces una nueva corriente arquitectónica que supone un rechazo radical a tales planteamientos y una apuesta decidida por valores modernos que permitan a la arquitectura recobrar su creatividad.Víctor Horta: "Vidriera en la casa Tassel" (1892-93). Bruselas.
Aquí, en España, esta nueva corriente recibe el nombre de Modernismo pero es conocida con diversas denominaciones en los distintos países europeos: Art Nouveau en Bélgica y Francia, Secesión en Austria, Jugendstil en Alemania, Floreale en Italia o Modern Style en Inglaterra. Da igual, el nombre es lo de menos. Lo que importa es que, con pequeñas matizaciones, encontramos en todos esos países una serie de arquitectos cuyas obras comparten determinadas características: el empleo de formas que permitan la libertad expresiva del artista, el interés manifiesto a romper con el pasado, una cierta preferencia por las líneas curvas (que veremos en muchos elementos de los edificios) y, finalmente, el recurso a las artes decorativas y aplicadas para completar la apariencia final de la construcción.
Dados la fecha de su aparición y el contexto en el que surgió, el modernismo es una manifestación artística que debemos relacionar con el creciente triunfo de las burguesías en Europa occidental, lo que explica igualmente el recurso habitual a los avances técnicos que las revoluciones industriales han consolidado.Los primeros impulsos de la arquitectura modernista podemos localizarlos en Bélgica, con las obras de Henri van de Velde (1863-1957) y, sobre todo, de Víctor Horta (1861-1947). Ambos mostraron un acusado interés por la edificación concebida desde una perspectiva global. Para ellos, la labor del arquitecto no ha de reducirse exclusivamente a levantar el edificio; su diseño completo es también tarea suya. Los elementos no estructurales y los decorativos e incluso el amueblamiento pueden formar parte del trabajo arquitectónico.
En paralelo a la obra de ambos belgas, el modernismo se difunde por Europa de la mano de arquitectos como Charles Rennie Mackintosh (1868-1928) en Escocia, Otto Wagner (1841-1918) en Austria o Hector Guimard (1867-1942) en Francia, sin olvidarnos de la importante aportación que, desde Cataluña, efectúa Antonio Gaudí (1852-1926). En la mayor parte de los casos,
encontramos en todos ellos esa tendencia a la complicación de las formas, el gusto por las decoraciones complejas que con frecuencia se inspiran en temas vegetales, el sentido dinámico de los edificios y el recurso a materales diversos, desde los más modernos, como el hierro fundido o el hormigón, hasta los tradicionales, como la madera o el cristal. pero siempre con una gran libertad compositiva, que permita al arquitecto expresarse como el artista que es.18 abril 2007
POWER POINT ARTE DEL SIGLO XIX
17 abril 2007
ANTONIO GAUDÍ, UN ARQUITECTO SINGULAR
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Dentro del panorama de la arquitectura modernista española destaca especialmente la figura de Antonio Gaudí (1.852-1.926), aunque en realidad su obra es tan original que, en muchos aspectos, no resulta fácil someterla a clasificación alguna. Esta obra se vincula a un personaje y a un edificio. El personaje es Eusebio Güell, un exitoso industrial cuya fortuna le permitió encargar a nuestro arquitecto numerosos proyectos, actuando casi como los mecenas de épocas anteriores. El edificio, no cabe duda, es el templo de la Sagrada Familia, aún hoy inconcluso, de cuya dirección de obras se encargó Gaudí a partir de 1883 y que ejercería hasta su muerte.
Superada una primera etapa de corte historicista, la obra de Gaudí se caracteriza por desvincularse de las corrientes de su época y adentrarse en una gran originalidad: formas diversas, innovaciones como el arco parabólico, empleo de multitud de elementos artesanales (entre ellos, el famoso trencadís, las vidrieras o la forja), plantas libres, tendencia a la imaginación y búsqueda de la sorpresa, recursos expresivos o interés por el dinamismo. Su labor se extendió también al diseño del mobiliario de algunos de los edificios que proyectó..
Realizad una excelente visita virtual a la obra de Gaudí de la mano de esta página de SEACEX. Por otra parte, si existe una "gaudímanía", esta página es su hogar: aquí encontraréis todo sobre el arquitecto, además de alguna publicidad. O también podría serlo este portal sobre "2002: el año Gaudí". Un ordenado repaso a su obra, se da en "Gaudí designer" y en esta página particular, con muchas fotos. Por último, podéis dar un vistazo a esta web, sobre Gaudí y el modernismo catalán o, como guinda, a esta otra curiosidad, que se dedica a seguir el proceso de beatificación del arquitecto.LA ESCUELA DE CHICAGO
William Le Baron Jenney: "Manhattan Building" (1891). Chicago.
En octubre de 1871 un incendio de grandes dimensiones arrasa gran parte de la ciudad de Chicago, dejando sin hogar a más de 100.000 habitantes y destruyendo más de 17.000 edificios, gran parte de ellos en el centro urbano, donde la mayoría de las construcciones era de madera. Esta tragedia convirtió a la arrasada ciudad en centro de atracción de jóvenes arquitectos, que vieron allí la posibilidad de crear, casi ex novo, nuevos modelos edificatorios, que incorporasen a las técnicas constructivas las aportaciones procedentes de la industria.William Le Baron Jeney; "Sears, Roebuck & Company Building" (1.891). Chicago.


Discípulo del anterior fue Louis Henry Sullivan (1.856-1.924), a quien podemos considerar como el más destacado arquitecto de la Escuela. Sus ideas pueden resumirse en la famosa frase de "la forma sigue a la función», con la que adopta un actitud de absoluta modernidad que dejó bien patente en el "Wainwright Building", de San Luis, aunque la mayor parte de sus mejores diseños se encuentran también en Chicago. Entre ellos destacan los famosos almacenes Schlesinger and Mayer (1904, actual Carson, Pirie, Scott and Company), con toda su estructura de acero y en el que emplea ventanas apaisadas a todo lo ancho del edificio. Si en dicha obra Sullivan creó un diseño en el que predominaban las líneas horizontales, en el Guaranty Building de la ciudad de Búfalo opta por reforzar la verticalidad, demostrando su maestría en la construcción de los primeros rascacielos..
16 abril 2007
LA ARQUITECTURA DEL SIGLO XIX
Charles Barry: "Palacio de Westminster" (1.836/1.868). Londres
Robert Smirke: "Fachada del Museo Británico" (1823-1847). Londres.
En lo que a la arquitectura hace referencia, a comienzos del siglo XIX todavía era abundante la producción de edificios de traza neoclásica, tanto en el conjunto del continente europeo como en Norteamérica. Pero, andando la centuria, el panorama va a hacerse mucho más variado, por el surgimiento de nuevas escuelas y tendencias.
En general, la arquitectura se va haciendo receptora de los nuevos avances tecnológicos y, frente a gustos más anclados en la tradición (neoclasicismo, historicismo) va a darse en este siglo el origen de lo que podríamos considerar la inicial arquitectura moderna: aquella que levanta los primeros "rascacielos", que recurre a los forjados de hormigón y al cristal o que emplea el hierro de forma masiva. En este aspecto, será un país joven, como los Estados Unidos, donde esta corriente, magistralmente representada por la Escuela de Chicago, adquiera mayor predicamento.Gustave Eiffel: "Torre Eiffel" (1889). París.
Víctor Horta: "Escalera de la Casa Horta" (1898-1900). Bruselas.
Frente a todo ello en Europa y hacia finales del siglo va a surgir la última tendencia arquitectónica de este periodo. Nos referimos al Modernismo, denominación bajo la que se recoge la aportación de diferentes arquitectos, muchas veces muy distintas entre sí, pero que presentan en común ciertos rasgos, como el deseo de dejar atrás las obligaciones impuestas de la tradición, la necesidad de experimentar con libertad en la creación de espacios y el interés por completar las edificaciones con extensos programas decorativos.
Un breve resumen sobre el tema, en esta página. En esta otra disponéis de una extensa síntesis, aplicada al caso español, aunque carente de ilustraciones. Visitad también la página del Museo de la Casa de Víctor Horta, el más importante de los arquitectos modernistas europeos. Como curiosidad, daos un paseo virtual por la Torre Eiffel o uno, más doméstico, por el Museo Casa Lis de Salamanca.













