19 febrero 2010
PPT CAPILLA SIXTINA
15 febrero 2010
LA ESCUELA VENECIANA DE PINTURA
Tiziano Vecelio: "Retrato de Piero Aretino" (hacia 1545). Florencia.
Es en ese contexto de prosperidad en el que podemos situar el desarrollo de una escuela veneciana de pintura que desde mediados del siglo XV tiene ya completamente asumidos los principios básicos del arte renacentista y que continuará evolucionando durante el siglo XVI, tendiendo hacia la plástica manierista. Pero, para tan amplio espacio temporal y con una elevada nómina de artistas, ¿es posible señalar algunos caracteres comunes en esta escuela pictórica veneciana? Desde luego que sí: dejando a un lado la lógica evolución, hay al menos tres elementos comunes a estos pintores venecianos.
En primer lugar, encontramos una innovación respecto al soporte pictórico. En el siglo XV los artistas van abandonando el uso de la tabla para explorar las posibilidades del óleo aplicado sobre lienzo, ya prácticamente generalizado desde mediados de siglo. En segundo lugar, la perspectiva lineal que caracterizó buena parte de la pintura veneciana de aquella centuria acabará sustituida por la perspectiva aérea, que triunfó con las grandes realizaciones del siglo XVI. Por último, la característica más destacada de los pintores renacentistas venecianos es, sin duda alguna, la importancia concedida al color, que suele aplicarse con pincelada gruesa y pastosa y preferentemente con tonos luminosos, muy cálidos, acordes con la peculiar luz que caracteriza la ciudad y muy adecuados para plasmar en el lienzo la atmósfera veneciana.
Algo posterior a Giorgione es Tiziano Vecellio (1490-1576), aunque él mismo afirmaba haber nacido en el mismo año que aquél. Sea como fuere, no cabe duda de que se trata del más destacado representante de la escuela veneciana, especialmente brillante en su faceta como retratista. Remito al lector a otros artículos de ENSEÑ-ARTE, dedicados uno a su estilo y el otro al análisis de una de sus obras.
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Inferior. Veronese: "las bodas de Caná" (1563). París.
También de la misma época es Paolo Caliari, Veronese, (1528-1588) por la ciudad en la que nació aunque se estableció en Venecia desde mediados de siglo, cultivando también la estética manierista, volcada sobre todo a formatos grandes, útiles para representar las escenas de carácter religioso que constituyen el grueso de su producción, aunque cultivó también las composiciones de crácter mitológico. Introdujo además en muchas de sus obras fondos arquitectónicos de carácter clásico que daban mayor suntuosidad a las escenas. Con él concluimos este breve recorrido por los principales autores de una escuela pictórica que hizo del color la mayor peocupación de su pintura. La apoteosis del color.
En esta Web hay información sobre algunos autores de la escuela veneciana y en esta otra se ofrece una apretada síntesis sobre el tema, con algunas imágenes.
06 marzo 2009
PABLO III Y SUS SOBRINOS
Dedicamos esta vez nuestro comentario a una obra artística de carácter pictórico, representativa del renacimiento veneciano. Se trata del famoso retrato de grupo de Pablo III y sus sobrinos, realizado por Tiziano.a) TIPO DE OBRA: pintura.
2) ANALIZAR:
Por todo mobiliario, en la sala encontramos, a la izquierda, una mesa rectangular cubierta con ropajes de color rojo y sobre la cual se alza un único objeto, que parece ser un reloj de arena. Junto a esta mesa se halla una silla de alto respaldo de madera labrada y brazos, en la cual se encuentra sentado uno de los tres personajes representados.
Por otra parte, a la derecha del pontífice aparece su otro sobrino, hermano del anterior, Alejandro Farnesio, cuya indumentaria, de un predominante color rojo, nos informa de su condición de cardenal. Se nos muestra representado casi de perfil, mientras su mano derecha queda asida con firmeza a la silla papal y su cabeza se gira en dirección contraria a la del resto del cuerpo, dirigiendo su mirada hacia el espectador.
El cardenal Alejandro parece adoptar una actitud más serena, pero sus ansias de poder quedan delatadas por el gesto de asirse con afán al respaldo de la silla pontificia. Finalmente, el gesto de su hermano Octavio nos remite a su carácter obsequioso, complaciente y, hasta cierto punto, adulador de su poderoso tío.B) Análisis simbólico:
Pablo III (nacido Alejandro Farnesio, 1468-1549) ocupó el trono papal durante quince años (1534-1549), tras una impactante carrera eclesiástica en la que logró ser nombrado cardenal antes de haberse ordenado como sacerdote. Quizás el hecho más significativo de su pontificado sea la convocatoria del Concilio de Trento, para hacer frente a la Reforma protestante. En general su gobierno se caracterizó por la energía de sus decisiones y, como ya se ha señalado, por la práctica de una clara política nepotista de la que resultaron beneficiados también sus hijos y nietos. .
Derecha: Rafael Sanzio: "El Papa León X y sus sobrinos los cardenales Julio de Médicis y Luis de Rossi". (1518-19). Florencia.26 febrero 2009
LA ÚLTIMA CENA
Probablemente antes de que finalizase el año 1494 Leonardo da Vinci daría inicio a la que podría considerarse su obra maestra, la Última Cena, pintada en el refectorio del convento dominico de Santa María de las Gracias en Milán. Y es muy posible que antes de que concluyese el año 1497 el artista hubiese terminado su trabajo. Nada de ello podemos asegurarlo con certeza, porque no se han conservado los archivos del cenobio. Tres años pues fueron necesarios para realizar esta obra parietal de amplias dimensiones: 4´6 metros de alto por 8´8 de ancho.Sin embargo, unos veinte años después de que Leonardo concluyese esta Última Cena podían ya escucharse voces que advertían que tan excelsa pintura mostraba evidentes signos de deterioro. Ello explica que desde el siglo XVIII hasta hace pocos años la obra haya sido sometida a diversas restauraciones, concluyendo la última en 1999. ¿Qué había sucedido? La respuesta a esta cuestión es sencilla: Leonardo se negó a trabajar conforme a los procedimientos habituales de la pintura al fresco sobre muro, que requieren del pintor una cierta velocidad en la realización, ya que la obra seca con bastante rapidez. En este caso, el artista prefirió aplicar a la pared dos gruesas capas de yeso y sobre ellas (una vez secas) fue pintando, a ritmo más pausado y reflexivo, al temple y al óleo. El tiempo vino a demostrar que el genio renacentista se había equivocado y que su pintura era escasamente resistente a la humedad, que se fracturaba y que los pigmentos acababan con moho y desvanecidos. Creo que hoy podríamos decir que ya ni sabemos cuánto de original queda de la obra que pintase Leonardo hace más de quinientos años.
Y sin embargo, esta Última Cena ha superado a cualquier otra y ha sido objeto, hasta la saciedad, de reproducciones de todo tipo. Las razones de tal éxito son diversas: por un lado, tenemos en este Cenacolo Vinciano uno de los más claros ejemplos de la aplicación de las leyes de la perspectiva lineal a la pintura, con ese punto de fuga que pasa por la cabeza de Jesús. En segundo lugar, y aunque la pintura no se encuentra alineada con el suelo del refectorio, da la impresión de que Leonardo ha querido ampliar visulalmente dicho espacio, dado el efecto de las paredes laterales y de los tres ventanales del fondo.
En tercer lugar, y quizás sea esto lo más importante, la obra destaca por la forma en que Leonardo ha colocado a los asistentes a la cena y el momento de intenso dramatismo en que los retrata: aquel en el que Jesús advierte al grupo de que uno de los allí presentes va a traicionarle de manera inmediata. Siguiendo el comentario de Vasari, puede afirmarse que los rostros de los apóstoles denotan emociones diversas: amor a Jesús, enfado, miedo, dolor o desprecio (hacia el desconocido traidor). Incluso podemos advertir una cierta actitud de disimulo por parte de Judas, el traidor. Salvo en el caso de Jesús, que figura lógicamente en posición central y de frente al espectador, los demás asistentes a la cena se nos muestran en grupos de tres apóstoles, en posiciones diversas. Hecho éste que constituye una novedad absoluta creada por da Vinci, ya que hasta entonces lo habitual era colocar aislado a Judas Iscariote. Esta vez el que se encuentra aislado e inmerso en su dolor, es el propio Cristo, que siente inminente el comienzo de su pasión.
En fin, hay una anécdota bastante verosímil que viene a referirnos cómo había días en que Leonardo trabajaba en esta obra muchas horas seguidas, completamente abstraido en su trabajo y sin embargo días después se pasaba mucho tiempo sin tocar un solo pincel, pero contemplando ensimismado lo hasta entonces realizado, lo que viene a dar fe de carácter analítico del artista. Es de lamentar que el pintor no hubiese podido prevenir que el tiempo, en esta ocasión, sería inclemente con su arte.
Esta página en italiano nos presenta la última cena en el contexto del convento en el que se encuentra. Por otro lado, aquí podéis ver la obra en altísima definición.
07 marzo 2008
RAFAEL SANZIO
Sorpresas te da la vida. Un hombre nace un 6 de abril de 1483 y muere de unas extrañas fiebres el día de su cumpleaños 37 años después. En tan breve periodo ha tenido fama, reconocimiento y gloria e incluso ha estado a punto de ser nombrado cardenal por el Papa. Esta es la trayectoria vital de Rafael Sanzio, uno de los paradigmas del arte renacentista, artista tan famoso y elogiado que aun hoy, sobre su tumba podemos leer un hermoso epitafio: "Aquí yace Rafael. Mientras él vivió la naturaleza se vio a si misma vencida, ahora que esta muerto ella también teme morir”.
Su fama va creciendo, hasta el punto de que en 1508 el Papa Julio II le convoca a Roma, para decorar con sus pinturas un amplio conjunto de las denominadas "Estancias Vaticanas". Es en ellas donde pinta, entre otras obras, su famosa "Escuela de Atenas". Tiene ahora veinticinco años y su trabajo ha resultado tan del agrado del Papa que, muerto Bramante, es nombrado arquitecto pontificio, al cargo de las obras de la Basílica de San Pedro. Al mismo tiempo, Rafael trabaja para otros clientes y nos deja una serie de interesantes retratos. El siguiente Papa, León X, mantiene su predilección por el artista, de manera que éste continúa trabajando para la corte romana y los encargos que recibe son tan numerosos que debe rodearse de un amplio equipo de discípulos. Con ellos prosigue la decoración de las Estancias y atiende al programa de ornamentación de las Logias vaticanas, en las que sitúa escenas del Antiguo Testamento rodeadas por sus famosos grutescos. 
Así llegamos a 1520: Rafael es famoso y admirado; cuenta con una legión de seguidores y está en la cima de su arte. Ha alcanzado la madurez como persona y como pintor. El pintor de las composiciones elegantes, del clasicismo, de la luz clara y serena, del color suave; el modelo como artista y como hombre apuesto parece que ha logrado el triunfo en la vida. La muerte no le dejó disfrutarla. Sorpresas te da la vida.28 febrero 2008
LA GIOCONDA
¿De qué se ríe esta mujer, si es que se ríe? ¿Quién era la representada? ¿Estaba o no embarazada? ¿Puede sostenerse, como algunos afirman que en realidad se trata de un autorretrato del propio Leonardo? ¿Tenía razón Freud cuando afirmaba ver en el personaje rasgos masculinos? ¿A qué se debe la ausencia de cejas? ¿Por qué el paisaje a ambos lados de la figura no tiene continuidad posible? ¿Y en qué lugar concreto se inspiró el autor para reflejar ese paisaje?¿Qué llevó a Leonardo da Vinci a conservar en su poder esta obra hasta su muerte?01 marzo 2007
TIZIANO VECELLIO
Tiziano: "La Venus de Urbino" (1538).
Dedicado a la pintura desde muy joven, formado en el taller de Giorgione, Tiziano Vecellio (1490-1576) es el artista más conocido de la escuela veneciana de pintura. Allí, en su ciudad, Venecia, adquirió fama y renombre, hasta el punto de ser nombrado pintor oficial de la Serenísima.
En arte es siempre difícil optar, pero si tuviese que resumir la obra de Tiziano en tres únicos cuadros, me quedaría con la Venus de Urbino, toda sensualidad y erotismo, que abre en el arte una nueva perspectiva respecto a la pintura del
desnudo femenino. En segundo lugar, el retrato de Paulo III, en el que además de a un papa vemos a un hombre interesado en las cosas del mundo: dominante, autoritario y defensor a ultranza de su propio poder terrenal. Por último, me quedaría con su propio autorretrato de 1562, en el que el color rojo que tanto le gustaba ha desaparecido por completo.LA CAPILLA SIXTINA
Miguel Ángel Buonarroti: "Bóveda de la Capilla Sixtina" (1508-1512). Roma.
En el año 1505, un joven Miguel Ángel, que cuenta a la sazón con 30 años de edad, se encuentra en Roma, llamado por el papa Julio II para que realice las esculturas de lo que debía ser su sepulcro. Mientras inicia los trabajos de esta tumba (que nunca concluiría, pero de la que nos queda esa cumbre de la escultura que es el Moisés) el papa le encomienda también que inicie la decoración de la bóveda de la Capilla Sixtina. En este templo, concluido hacia 1484 habían trabajado ya algunos autores quatrocentistas, como Boticelli, pero el papa creyó oportuno proceder a una nueva decoración de todo el conjunto de la bóveda.
Las excusas iniciales de Miguel Ángel no consiguieron convencer al papa, quien consiguiendo que el artista se pusiese a la tarea en 1508, dedicándole casi cinco años de su actividad, decorando en la bóveda una superficie de unos 40 metros de largo por unos 13 de ancho, además de otros trabajos en las paredes del edificio. El conjunto presenta nueve grandes escenas centrales, enmarcadas por elementos arquitectónicos fingidos, dedicadas al Génesis y que se inician con la separación de la luz y las tinieblas y finalizan con la embriaguez de Noé. Rodean estas escenas mayores representaciones de sibilas y profetas entronizados, mientras que en los lunetos se sitúan los ancestros de Cristo. Por último, las cuatro pechinas de los extremos narran la historia de la salvación del pueblo de Israel. Además, en todo el conjunto aparecen innumerables figuras de ángeles o geniecillos, a los que se les denomina ignudi. Todo la obra presenta los rasgos propios de la pintura de Migel Ángel: el cuidado estudio anatómico, el dinamismo, el interés por el volumen y la intensidad del color.SEGUNDO CAPÍTULO
Miguel Ángel Buonarroti: Juicio Final, detalle (1535-1541) Capilla Sixtina. Roma.
Han pasado más de 20 años desde que Miguel Ángel, ahora instalado definitivamente en Roma, concluyó la boveda de la Sixtina y ahora gobierna la cristiandad otro papa, Clemente VII, quien de nuevo recurre al artista para decorar la pared del altar, sustituyendo los frescos hasta entonces existentes. Así que el pintor, entrando ya en los sesenta años de edad, se pone de nuevo manos a la obra (bajo el pontificado de Paulo III) para una tarea que le ocuparía otros seis años de su vida. En esta ocasión representa el Juicio Final, la segunda venida de Jesús en el fin de los tiempos. De este modo, un supremo e imperioso juez inicia la decisiòn de la salvación o la condenación: unas almas acaban en el cielo, mientras otras se disponen a sufrir los horrores del Infierno. ¿Es el mismo artista de 23 años atrás? Evidentemente sí, pero en su estilo apreciamos algunas diferencias: el movimiento de las figuras aumenta, los gestos se hacen más forzados, los escorzos más violentos. Aquí Miguel Ángel está ya anunciando el manierismo que acabará imponiéndese en el panorama artístico de lo que quedaba de siglo XVI. Pero esa es otra historia y este capítulo está ya concluido.28 febrero 2007
PPT DE PINTURA ITALIANA DEL CINQUECENTO
27 febrero 2007
LA ESCUELA DE ATENAS
¿Quién es quién en la "Escuela"? (Ampliar).
El conjunto del fresco se acoge al lema de la "causarum cognitio", que resume las intenciones del pensamiento renacentista en cuanto a la conciliación de la razón y de la fe. Así, la representación de tantos filósofos y científicos de la Antigüedad simboliza la idea de la época de que a la "verdad" se llega por el conocimiento racional, mientras que en otros frescos quedaban reflejadas otras vías de acceso al conocimiento, en este caso a través de la fe.
Y nada mejor para mostrar esta defensa de la razón y el pensamiento científico como el recurso a la representación de muchos de los grandes pensadores de la época clásica, empezando por Parménides, Heráclito y Sócrates y siguiendo por los dos pesonajes que ocupan el centro: Platón, que señala al cielo, y Aristóteles, que señala la tierra. Los científicos están representados por Pitágoras, Euclides o Ptolomeo. Pero Rafael no se privó de dotar a algunos de sus personajes de los rasgos de los mejores pintores del momento. Por ello, junto a su autorretrato, casi escondido en el lado derecho, nos encontramos con Miguel Ángel y con el propio Leonardo.26 febrero 2007
EL MODELO DE ARTISTA RENACENTISTA

Leonardo da Vinci: "La última cena" (1495-1498). . Milán, Italia.
Leonardo: "Autorretrato" (Hacia 1512).
¿Cómo acercarse a la obra de un hombre al que desde siempre se le ha tenido como paradigma de artista renacentista? ¿Cómo abordar el análisis de la obra de un personaje que cuenta con todas las papeletas para ser calificado como "genio"? Este es el problema de escribir acerca de Leonardo da Vinci (1452-1519), un artista integral, que además de la pintura se dedicó también a la escultura (aunque no se conserva ninguna de sus obras), a la arquitectura (aunque se cree que no se llegó a construir ninguno de los edificios que proyectó), a la ingeniería y al diseño, a la música, a la literatura y a varias otras disciplinas. Leonaardo da Vinci: "La Gioconda" (detalle).
En definitiva un hombre que amó el conocimiento en todas sus facetas y que lo cultivó desde todos los puntos de vista, pero que sentía especial predilección por la pintura, hasta afirmar lo siguiente: " Oh, maravillosa ciencia de la pintura, tú das vida permanente a las caducas bellezas de los mortales". ¡Cuanta razón tenía! Ahí están la Gioconda o la dama del armiño para avalarlo.












