El aire de la ciudad hace libre a quien lo respira. Este dicho de la época resume a la perfección el ambiente que existía en muchos burgos europeos a comienzos de los siglos centrales de la Edad Media. En ellos había ido consolidándose poco a poco un nuevo grupo social, la burguesía, entregada a las actividades artesanales y comerciales y ajena por completo a las características del mundo feudal que se iniciaba más allá de las murallas de la ciudad. La prosperidad de cada núcleo urbano dependía de circunstancias muy diversas, vinculadas a su propio origen, a su localización respecto a las rutas comerciales, al hecho de ser centro de peregrinaciones religiosas, etc.12 abril 2011
LA CATEDRAL DE CHARTRES
El aire de la ciudad hace libre a quien lo respira. Este dicho de la época resume a la perfección el ambiente que existía en muchos burgos europeos a comienzos de los siglos centrales de la Edad Media. En ellos había ido consolidándose poco a poco un nuevo grupo social, la burguesía, entregada a las actividades artesanales y comerciales y ajena por completo a las características del mundo feudal que se iniciaba más allá de las murallas de la ciudad. La prosperidad de cada núcleo urbano dependía de circunstancias muy diversas, vinculadas a su propio origen, a su localización respecto a las rutas comerciales, al hecho de ser centro de peregrinaciones religiosas, etc.10 enero 2010
LA CATEDRAL DE LEÓN

Derecha e inferior: vistas aéreas de la catedral de León. (1254-1285).
Las obras del nuevo templo debieron iniciarse hacia 1254 y en lo sustancial estaban ya concluidas en torno al año 1285, un plazo inusitadamente breve para la construcción de una catedral gótica, que sólo se explica si tenemos presentes los apoyos recibidos por parte de la corona (Alfonso X) y del papado. Los datos sobre los maestros constructores no son lo suficientemente claros, aunque las fuentes citan fundamentalmente a tres de ellos. El primero es el maestro Simón, citado en 1261,originario tal vez de la región de Champaña. Le sigue el Maestro Enrique, de quien sabemos que intervino también en las obras de la catedral de Burgos y cuyo origen probablemente era también francés. Fue él quien dirigió las obras del templo hasta su muerte en 1277, cuando fue sustituido por el tercer maestro, Juan Pérez. En todo caso, con posterioridad al siglo XIII se realizaron nuevas obras, como el claustro anexo al templo o el remate de las torres de la fachada. Además, en el siglo XIX se llevaron a cabo tareas de restauración de tal magnitud que supusieron despojar al edificio de muchos de los añadidos que había ido recibiendo con el paso de los siglos, tratando de devolver a la catedral una pureza gótica que quizás solo poseyó en sus momentos iniciales.
Sea como fuere, esta pulchra leonina posee una característica que la singulariza entre todas las catedrales del gótico hispánico: su concepción sigue bien de cerca los modelos del gótico francés, de ese estilo radiante que alcanza en la Santa Capilla de París su máxima expresión y cuya mayor obsesión es desmaterializar la propia arquitectura, reduciendo el muro todo lo posible y abriendo amplios vanos que dejen pasar la luz al interior, convenientemente tamizada por emplomadas vidrieras de colores .

Teniendo presente el esplendor de las vidrieras leonesas, no sólo en cantidad, sino también en calidad y antigüedad, no me parece exagerada la frase que hace unos días leí en León, una síntesis de un proyecto global de restauración y, al mismo tiempo, reclamo turístico: el sueño de la luz. ¿Podría existir un sueño sin luz?01 enero 2010
ARBOTANTES
Arbotantes de la abadía de Westminster. Londres (siglo XIII).


Izquierda, superior derecha e inferior derecha: esquemas de la función y situación de los arbotantes en un templo gótico. Inferior izquierda: arbotantes de la catedral de Chartres, Francia (comienzos del siglo XIII).

08 marzo 2009
IGLESIA -FORTALEZA DE TERENA (PORTUGAL)
Hace ya años que descubrí, en una de mis numerosas correrías por el Alentejo portugués, esta sorprendente iglesia-fortaleza de Boa Nova, enclavada casi en medio de ninguna parte, muy cerca de la freguesia de Terena, perteneciente al municipio de Alandroal y alejada de las principales rutas turísticas del país vecino.
La construcción del edificio se llevó a cabo combinando los sillares de granito con mampostería del mismo material. El templo presenta una planta de cruz griega con contrafuertes en las esquinas exteriores y dispone de puertas en tres de sus cuatro lados, careciendo de ellas en el que actúa como testero o cabecera del edificio. Todas las puertas se abren con sencillos arcos ojivales hechos en piedra. Para marcar la entrada que actúa como portada de los pies se ha colocado sobre ella una sencilla espadaña, de fecha indeterminada, pero a todas luces posterior al conjunto del edificio.
Observada desde el exterior, y aun sabiendo que nos encontramos ante una construcción de carácter religioso, es innegable la apariencia militar del edificio. De un lado, por su compacta estructura y el neto predominio del macizo sobre el vano, representado éste únicamente por las ventanas saeteras, amén de las puertas ya señaladas. De otro lado por la presencia de grandes matacanes sobre las citadas ventanas y por el hecho de encontrarse toda la estructura superior de la capilla rematada a nivel de cubierta por una hilera de merlones piramidales.
El interior de la iglesia, cubierto con bóvedas, presenta en la zona del presbiterio un retablo de trazas manieristas, realizado en una época avanzada del siglo XVI, así como una serie de pinturas murales de la misma época, alusivas al Apocalipsis y que retratan también a algunos de los primeros monarcas portugueses.
Resta explicar el porqué de este hermoso nombre de Boa Nova o "buena noticia". Una tradición señala que la fundación del templo se debería a la intervención de Doña María, hija de Alfonso IV de Portugal y reina de Castilla en virtud de su matrimonio con Alfonso XI. Quiere la leyenda que Doña María se hubiese desplazado a Portugal para solicitar a su padre colaboración en la empresa que el rey castellano iba a abordar contra los benimerines en tierras de la provincia de Cádiz, y que concluiría con su victoria en la batalla del Salado en 1340. El rey portugués no puso demasiado interés en aceptar la petición de ayuda, lo que prolongó la presencia de Doña María en Portugal. Finalmente, la colaboración se produjo y tal vez la reina se encontrase aún en las proximidades de Terena cuando recibió la noticia de la victoria cristiana, que quedaría conmemorada con la construcción de este pequeño templo.20 enero 2009
PALACIOS MUNICIPALES
Durante los años centrales del siglo XI un fenómeno novedoso comienza a sacudir las estructuras del occidente medieval europeo. Se trata del renacimiento de la vida urbana, auspiciado de una parte por el incremento de las actividades artesanales y, de otra, por la intensificación de las transacciones comerciales. De este modo, los burgos medievales constituyeron una clara alternativa, bien diferenciada, al predominio de los feudos y las actividades rurales que presidían el paisaje europeo hasta aquel momento.
En estas ciudades, un nuevo grupo social, la burguesía, protagoniza e impulsa las novedades. Desde luego, y por el momento, los burgueses no vienen a destruir el orden social que ha imperado hasta entonces. No ponen en tela de juicio los privilegios de los viejos estamentos, la nobleza y el clero. Pero sí reclaman la necesidad de disponer de las libertades necesarias para llevar a cabo sin cortapisas sus actividades económicas. Una frase alemana acabaría definiendo esta aspiración burguesa: "el aire de la ciudad hace libre".Palacio "Vecchio" (1299-1314). Florencia, Italia.
En este sentido, el primer objetivo de la burguesía es la consecución de la autonomía municipal, del estatuto que permita a cada ciudad regirse por sus propias leyes, hechas a la medida de sus necesidades, y no por las de las instituciones señoriales que las rodean. Prácticammente, a mediados del siglo XII este objetivo de la autonomía urbana estaba alcanzado en numerosas ciudades de Europa. Con distintas denominaciones según las zonas, se habían creado instituciones en las que residía el poder municipal y cargos con cometidos diversos, regulados unas y otros por leyes y reglamentos propios. En cada ciudad existe ahora, bien consolidado, un poder municipal. Cada comuna, pues, dispone de su propio consejo.
Por lo general, su fachada principal da a una amplia plaza, generando así un nuevo centro urbano. Suelen disponer de una alta torre, que visibiliza el monumento en el conjunto de la ciudad, así como de amplios salones que facilitan las reuniones y asambleas municipales. Otras dependencias, a veces muy numerosas, completan el conjunto. Pero no nos interesa ahora tanto resaltar las características arquitectónicas de estos palacios municipales como incidir en el valor simbólico que poseen, como muestra esencial del modo en que la burguesía se iba abriendo camino en la sociedad medieval. Aún hoy llama la atención la palabra que una y otra vez podemos leer en algunos de los escudos que decortan la fachada del Palacio Vecchio de Florencia: libertas.
Aquí hay una breve síntesis sobre las ciudades medievales, que puede ampliarse con las información que se ofrece en este documento de Scribd. Por último, como ejemplo de uno de estos edificios municipales, en esta web tenéis información básica sobre el Ayuntamiento de Bruselas, así como 35 fotografías de detalle.
18 enero 2009
LA CATEDRAL DE REIMS

Quien llegue hasta Reims en busca de conocer uno de los más puros ejemplos de las catedrales góticas francesas no quedará defraudado en absoluto. Dadas la ubicación del templo y la disposición de la trama urbana (sobre todo con esa larguísima calle que conduce hasta la fachada principal) el viajero podrá apreciar desde muy lejos la enorme fuerza que emana de esta airosa mole pétrea que alcanza una longitud externa de 149 ms y muestra en sus pies dos torres que se elevan por encima de los 81 ms.
El origen de este imponente edificio gótico se debe a la coindidencia de diversas circunstancias. Por un lado, vino a sustituir a otra catedral anterior que había resultado arrasada en un incendio. Por otra parte, Reims era el lugar en el que desde comienzos del siglo XI se llevaba a cabo la consagración de los reyes de Francia. Tratádose de un templo de tal envergadura, podemos considerar que las obras no se demoraron demasiado: se iniciaron por encargo del obispo de la sede en 1211 y, probablemente en el plazo de unos setenta años el grueso de la construcción estaba ya alzado, interviniendo en su trazado, de manera sucesiva, cuatro maestros de obras cuyos nombres se conservaron en uno de los famosos laberintos trazados en el suelo de la nave central. Aunque el original fue destruido, un dibujo nos indica que en Reims trabajaron Jean d´Orbais, Jean le Loup, Gaucher de Reims y Bernard de Soisons, y señala además la parte que cada uno edificó.
Pero no se trata únicamente de valorar esta catedral desde el punto de vista arquitectónico. En este contenedor podemos admirar uno de los repertorios más amplios de la escultura y el relieve góticos, que se extiende por sus distintas fachadas externas, así como por esa otra fachada interior que cierra los pies del templo, hasta sumar un conjunto de más de 2200 piezas. En la mayor parte de ellas están ya presentes las novedades de la plástica escultórica gótica que, en algunos casos, ha producido verdaderas obras maestras, como ese ángel sonriente del grupo de la Visitación. Por lo demás, en un templo gótico el espacio reservado a las vidrieras ha de ser también considerable y entre las de Reims destacan sobremanera las del enorme rosetón central en el que se representa a la Virgen rodeada de apóstoles y ángeles.
Así que quien entra a la catedral de Reims resulta atrapado por el peso de la Historia y el Arte. En el lugar en el que ahora ocupa el templo el rey franco Clodoveo fue bautizado por San Remigio, dando origen a la tradición de la coronación de los reyes franceses en la ciudad. Entre estos muros, asistió en 1429 Juana de Arco a la coronación de Carlos VII, a quien ella misma había ayudado decisivamente en su camino al trono. Aquí, en el ábside, un artista judío, Marc Chagall, diseñó un insólito conjunto de vidrieras en el ábside. Y aquí mismo cayeron algunas de las bombas de la Segunda Guerra Mundial. Todo esto y otras cosas más me condujeron no hace demasiado tiempo hacia Reims. Aparqué mi coche aproximadamente a un km. de distancia de la catedral, pero antes de bajarme ya la tenía al alcance de mis ojos, bien visible. La llamada de Reims.
La catedral de Reims dispone de una web oficial en francés, con un excelente apartado dedicado a la historia, el arte y la cultura. Esta otra web nos ofrece una magnífica galería de 494 fotos del templo. Para concluir, en esta página se nos presentan diversas fichas sobre el templo: datos básicos, cronologías y enlaces.05 enero 2009
ARCO APUNTADO
En el lenguaje cotidiano la palabra arco se emplea, por definición, para hacer referencia a la porción de una curva determinada. En definitiva, un arco no es más que un cierto segmento de una circunferencia. En ese mismo sentido empleamos el término cuando, en Arte, hacemos alusión a determinados tipos de arco, como el de medio punto (media circunferencia) o el de herradura (más de media circunferencia).
En su esquema más simple, la bóveda de crucería cuatripartita, es otro de los elementos distintivos de la arquitectura gótica. En este caso, consta de cuatro arcos apuntados en los correspondientes lados, más otros dos que se cruzan diagonalmente pasando por el centro. Se genera así una cubierta de volúmenes complejos, en la que el espacio entre los arcos forma paños bien diferenciados (plementos). Desde su interior podremos apreciar no sólo la plementería, sino también el cruce de los arcos, que forman unos nervios que separan las cuatro partes de la bóveda.

Desde este modelo inicial, las bóvedas góticas evolucionaron progresivamente hacia una mayor complejidad de sus trazados. Puede señalarse también el frecuente empleo de la bóveda de crucería sexpartita, en dos de cuyos lados el número de arcos ojivales se duplica, compartimentando la plementería en seis partes.10 julio 2008
EL CASTILLO DE COTE
Dicen los que han subido al Everest que desde allí puede divisarse medio mundo. Pero no todos podemos acercarnos al Himalaya y experimentar esa sensación tan extrema. Ahora bien, en España hay numerosos lugares en los que las perspectivas que desde ellos se divisan son verdaderamente inolvidables. Es más, en algunos casos en lo alto de esas elevaciones se combinan la naturaleza y el Arte; sabida es la tendencia humana a dejar hitos de su presencia que sean bien visibles desde sitios alejados.
Se debate aún en qué fechas exactas se construyó el edificio y quién o quiénes lo encargaron. Para unos, debió ser obra del infante Don Enrique, hijo de Fernando III y hermano de Alfonso X; para otros, fue la Orden de Alcántara la responsable de la edificación. En cualquier caso, son evidentes las influencias de castillos franceses e ingleses, alejadas de los modelos de castillos mudéjares que se dieron en esta zona. Pero Cote no es sólo esta pequeña joya gótica de la poliorcética medieval. Es también su paisaje y, sobre todo sus infinitas vistas. La sensación de ser poca cosa en un lugar donde la naturaleza, la historia y el arte se dan la mano. Id a Cote, merece la pena. Bajaréis reconfortados.
La página de este colegio de Montellano ofrece información (algo exagerada) y fotos sobre el castillo de Cote, que puede completarse con la que se encuentra en Sevillapedia. Ficha del monumento y más fotos en la web de castillosnet.03 enero 2008
LA SANTA CAPILLA DE PARÍS
A veces, entender bien el significado de un edificio requiere conocer con cierto detalle las circunstancias que rodearon su construcción. Este es el caso de la famosa Santa Capilla de París. En 1239, Luis IX, rey de Francia (luego canonizado por la iglesia católica), lleva ya tiempo dando muestras de su interés por los asuntos religiosos. Su espíritu un tanto místico le conducirá unos años después a participar en la séptima y la octava cruzadas, muriendo en Palestina durante ésta última. Pero en ese año que comentamos el futuro San Luis ha logrado adquirir por una elevada suma lo que para él resulta una pieza excepcional: la corona de espinas que ciñó la frente de Jesús durante su calvario. Una reliquia inigualable a la que el rey piensa acompañar de otros objetos igualmente de interés. Poco después ya posee un trozo de la Vera+Cruz, el santo madero de la cruxifición de Jesús.












