ALEXANDER CALDER Y LA ESCULTURA CINÉTICA

Alexander Calder: "Constelación vertical con hueso amarillo" (1947), Nueva York.
Alexander Calder: "Sin título" (1976). Washington.
Siempre que hemos hablado aquí, hasta ahora, de esculturas lo hemos hecho para referirnos a una obra de arte en tres volúmenes caracterizada por su inmovilidad. Esa es la base de todos los planteamientos escultóricos que hemos analizado. El artista realiza su obra para que sea contemplada inmóvil y estática por el espectador, aunque éste pudiese emplear (si nos referimos al bulto redondo, sobre todo) diversos puntos de vista para su observación. Así había sido siempre y así seguía siendo en el siglo XX... hasta que llegó el norteamericano Alexander Calder (1898-1976).
Pero, ¿cómo obtiene su movimiento una escultura? Pues de diversas maneras: con un pequeño motor, impulsadas por el viento si penden de un alambre, empujadas por la mano del mismo espectador (que participa así en la obra). En síntesis, Calder se acerca a la producción de esculturas con el espíritu de un niño que quiere jugar y divertirse y que goza además haciendo que los observadores de sus obras también se diviertan, que toquen, que empujen o que soplen. Estos mobiles son por lo general abstractos y su propia concepción dinámica permite que su apariencia sea cambiante. Muchas veces son de materiales ligeros, como el latón o la chapa, para que el dinamismo se incremente en mayor medida que si estuviesen hechos en materiales pesados.Alexander Calder: "Noche y día" (1964). Nueva York.
Existe una Fundación Calder en cuya completísima página web hay disponible mucha información sobre el artista: una cronología de su vida y numerosas imágenes de sus obras. Visitad después la web de la National Gallery de Washington para seguir un tour virtual organizado con motivo de una antológica de la obra de Calder. ¿Os han gustado los mobiles? Ved muchos más en esta página.

















7 comentarios:
Artista interesante y visionario, puesto que adelantó el arte cinético, pero la verdad es que no se que criterio tuvo el autor del libro de texto a la hora de poner a este hombre y dejar fuera a otros como Moore, Serra o Chillida, y eso que solo estoy mencionado a escultores "puros" ni se me pasa por la cabeza citar a Vostell o Beuys, que se atrevieron con otros formatos artísticos. La verdad es que es una de tantas cosas inexplicables de nuestro "querido" libro. Sin contar además la ausencia de referencias al Happenings, la performance, la instalación, body art, video arte y .... Podriamos seguir una semana´.
Un Saludo, Enrique
Los criterios del autor del libro que citas los desconozco y los que aparecen en su obra de manera explícita no los comparto en muchas ocasiones. Coincido contigo en que la escultura del siglo XX es la gran olvidada en ese libro. Así que recorreremos esos temas... cuando salgamos de la selectividad, que ya está aquí al lado.
Saludos cordiales,
JDC
Me gusta Calder por esa contundencia de sus móviles a pesar de su fragilidad, ese colorido mironiano...
Un saludo
Hola av(artist): indudablemente, tiens buen gusto.
Te devuelvo, cordialmente, ese saludo.
JDC
La primera vez que vi parte de la obra de Calder, fue en el Guggenheim Bilbao en el 2004.
Me entusiasmó, me pareció diferente e innovador, y lo mejor de todo fue que las salas dedicadas a él estaban repletas de gente que tenia la misma cara de asombro que yo
Anónimo: soy un furibundo "perseguidor" de las obras de Calder y puedo asegurarte que la emooción que describes la he vivido (y visto en otras personas) en numerosas ocasiones.
Saludos cordiales,
JDC
hola! puedo recomendarles que si buscan excelentes obras de Alexander Calder se acerquen a la Ciudad Universitaria de Caracas... o que al menos vean imágenes. Hay cosas realmente espectaculares como las Nubes del Aula Magna, una obra única
Publicar un comentario en la entrada