11 diciembre 2008

ARUP GHOSH

FOTOGRAFÍAS DESDE LA INDIA PROFUNDA
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A través de Lidia Miras, una publicista española que trabaja en Londres, recibo esta impresionante fotografía del médico indio Arup Ghosh (1967), quien con tal imagen ha obtenido este año el primer premio en la categoría amateur en un certamen mundial de fotografía convocado por la empresa Sony y que en unos días cierra el plazo de admisión de originales para su segunda edición.

Arup Ghosh: "Barbero". (Cortesía de Sony World Photography Awards).

Me atrapa esa sencilla imagen en la que asistimos a una ceremonia ancestral: la de un barbero realizando su trabajo en algún lugar de la India. En un verdadero juego de espejos, el barbero está frente a nosotros, pero no nos mira: sus sentidos todos parecen estar concentrados en su labor. El barbero es zurdo, porque un espejo al fondo de la foto nos devuelve su espalda, con esa camisa de infinitas arrugas y ese brazo izquierdo que rasura la barba de un cliente de aspecto demacrado y embutido en el típico paño de barbería.

No hay mucho más en la fotografía, a excepción de los evidentes desconchados de la pared, vigentes también en la decoración pictórica bajo el espejo, y una sencilla ilustración hinduísta, pobremente enmarcada, a nuestra derecha. No hay más, pero lo hay todo en esta imagen. Porque está el genial tratamiento de la luz, que entra por la izquierda y que no sólo ilumina, sino que parece despeinar a quien por su trabajo debería corresponderle ir bien peinado. Y hay todo porque en este humilde gesto cotidiano de una profesión humilde, en un humilde lugar y en el país de los humildes, hay humanidad y dignidad en el gesto laboral del rapabarbas y en la mirada perdida de ese cliente que a mi se me parece a una momia egipcia que hubiese vuelto a la vida.
Arup Ghosh: "Lechero".

Mientras veo la foto, vuelvo mentalmente a mi barbería, a la que acudo con puntualidad suiza cada cierto tiempo, más por el placer de la conversación con mi barbero que por el mismo hecho del afeitado y, sobre todo, por esos minutos impagables en los que el fígaro deja de hablarte y tú cierras los ojos y te aislas del mundo, en uno de esos escasos momentos en los que puedes concentrarte de manera absoluta y percibir que el tiempo pasa lentamente, como ya sucede pocas veces en nuestra vida cotidiana.

Arup Ghosh: "Obrero".

Y cuando regreso de mi viaje mental a la barbería de siempre, averiguo que este médico indio, lleva unos años captado, casi abducido diría yo, por la magia de la fotografía y que desea, en su próxima vida, ser hijo único de un millonario cultivado, para poder pasarse esa existencia íntegramente dedicado a esa caja maravillosa y a esas lentes mágicas, que reflejan la luz y la sombra y la capturan para siempre, como ha conseguido demostrar en estas otras fotografías que acompañan el texto. Ojalá su deseo se cumpla.

En esta página podéis ver otras 70 fotografías de Arup Ghosh, en blanco y negro y en color. Ved otros ejemplos en esta otra web. Además, en este blog de fotografía hay algunos datos más, interesantes. Por último, enlazamos aquí con la web del certamen citado, por si alguien quiere concursar. Yo, prefiero ver los resultados.

7 comentarios:

Cynthia 2ºBach dijo...

Son geniales las fotos, me encanta esa humildad en las fotos, una ya se cansa a las típicas fotos de pose, son bastante más bonita las que expresan naturalidad.

Me ha llamado... Si la luz llena la habitación desde la izquierda (como se ve en el espejo), debe haber un foco en el interior ya que cuando cae la penumbra al fondo se ve un foco de luz queriendo alumbrar algo que no distingo...

Duncan de Gross dijo...

Ciertamente fantásticas, la del barbero tiene cierta referencia velazqueña, guardando las prudenciales distancias, y su sencillez sobrecoge. Muchas gracias por la recomendación y el link, ;)

Miski dijo...

Me encantan las fotos en blanco y negro y las de este autor son geniales sobre todo la del barbero; y ¿cuál es el verdadero barbero?¿el zurdo o el diestro? Genial el juego del espejo.

Un saludo.

Juan Diego Caballero dijo...

Cynthia, Duncan y Miski: ciertamente, ese médico indio se merecía el premio. Yo díría que la barbería está abierta a la calle. Por lo demás, yo creo que el verdaero barbero... son los dos.
Saludos cordiales
JDC

Pepe dijo...

Excelente artículo

Saludos

Pepe
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a. dama dijo...

No había visto este tema del blog,bonita foto.Me gustan los comentarios así, personalizados, en los que cuentas anécdotas,describes o aportas reflexiones y/o pensamientos propios, porque creo que es lo que diferencia a este blog didáctico de otros, meramente informativos o de exposición de contenidos, sin más. También, porque me parece que las cosas que se hacen con cariño y dedicación no deben ni pueden ser asépticas, ya hay mucho aseptismo en todo. Seguro que ésto es así, sin duda.Por eso hay tantos seguidores/as. Es que además está bien que mediante algo tan frío como la tecnología, el anonimato y la distancia,se puedan compartir impresiones ,con amabilidad y cercanía.

¡Qué película inolvidable EL MARIDO DE LA PELUQUERA!, y la música.
Ya volveré por aquí.

Juan Diego Caballero dijo...

Anónima dama, ya sabes que estás invitada a volver cada vez que quieras. Muchas gracias por tus cálidas palabras. saludos cordiales, JDC

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