22 abril 2008

TURNER, EL PAISAJISTA ROMÁNTICO

NATURALEZA Y LUZ

Aunque no pueda afirmarse que tuviese una infancia demasiado cómoda, ya en la adolescencia al inglés Joseph Mailor William Turner (1775-1851) no le faltaba el trabajo como pintor; tal fue su precocidad. Pero es que además, desde esa época de su primera juventud, Turner pareció seleccionar un tema casi único, que ocupa la gran mayoría de sus obras: el paisaje, la naturaleza en cualquiera de sus manifestaciones. En ello identificamos una de las principales características del pensamiento romántico, que se abría paso en Europa a finales del siglo XVIII.

J.M.W. Turner: "El incendio del Parlamento en 1834" (1835). Filadelfia.
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Pero el tratamiento del paisaje que apreciamos en las obras de Turner es la base en la que se sostiene su principal punto de interés: la representación de la atmósfera, el aire y los efectos de la luz. Captar esas sutiles variaciones de la luz fue para el pintor un objetivo fundamental, de ahí que algunos lo consideren como el primer impresionista. Es por eso que el artista recurre frecuentemente a las marinas, a esos cuadros en los que son protagonistas indiscutibles una tormenta y un mar embravecido que amenazan con tragarse a los barcos que se atreven a desafiar la tempestad, tema predilecto también del espíritu romántico. Sin embargo otras veces el mar está en calma y Turner juega co los efectos de la luz en la superficie del agua, en el horizonte, en las rocas de la costa. El agua, que cambia de color a cada minuto.

Por otra parte, el pintor inglés no se conformó con el mar; también mostró su interés por la naturaleza en la representación de paisajes terrestres de todo tipo: vistas de entornos rurales, castillos en medio de la campiña inglesa, ríos y riberas, lagos, conjuntos urbanos o escenas de batallas; todo le servía para enfrentar al espectador a una naturaleza que parece envolverlo todo y que conforme el pintor evoluciona se nos aparece frecuentemente como difuminada, de tal modo que más que la realidad lo que se representa en el cuadro es su mero reflejo captado por la peculiar mirada del artista. Éste recurrió muchas veces al empleo de la acuarela para sus obras, una técnica muy antigua pero poco usada hasta el siglo XVIII en Europa. Precisamente, el hecho de que los pigmentos se diluyan en agua contribuye a dar ese efecto que él quería conseguir.

J.M. W. Turner: "Botes en Venecia" (1845). Londres.

Turner murió en 1851, habiendo alcanzado la fama internacional y un nivel de rentas bastante elevado. En las obras de sus últimos años el ambiente vaporoso llegaba a un grado tal que algunos creyeron ver en ellas las pruebas de una demencia senil que aquejase al artista. No había nada de ello. A su muerte aún faltaba casi un cuarto de siglo para que (en 1874) los impresionistas anunciasen por primera vez al mundo que lo importante de un cuadro era la luz. Turner estaba en lo cierto.

J.M.W. Turner: "El lago Lucerna" (1842), Londres.

Recomiendo la lectura de esta biografía de Turner en español, acompañada de algunas imágenes. Luego, hay que ir sin remedio a esta página en inglés, que presenta un amplísimo catálogo de sus obras, ordenado por temas. Además puede visitarse este "Museo Turner" virtual y concluir con esta página que lleva por título el de "Turner, primer impresionista". Por otra parte, en esta presentación pasamos revista a veinte de su más conocidas obras, ordenadas cronológicamente, para que apreciamos la evolución de su estilo.

9 comentarios:

ISOBEL dijo...

hacia tiempo que no te comentaba, pero hoy la fuerza de la naturaleza reflejada por Turner, habla por mi, saludos

Juan Diego Caballero dijo...

Hola, Isobel. Efectivamente, te había echado de menos por aquí. pero si ahora has decidido emplear el lenguaje de Turner, entonces es un buen lenguaje, que comparto.
Saludos cordiales
JDC

prueva dijo...

prueva

Anónimo dijo...

¡Hola!
Cuando hacía grabados,hace tiempo que no puedo, por falta de ese tiempo, de espacio, y de concentracción; al final, durante una época,todos desembocaban en algo parecido a la captura de instantes de Turner(salvando todas las distancias,y con toda la modestia consciente); pero tenían un aire, que recordaba a Turner. Debería volver a las andadas e intentar alguna pequeña cosita, si lo hago , te mando uno. Saludos

Juan Diego Caballero dijo...

Pues estaré encantado de recibirlo: ponte a la tarea. Saludos cordiales, JDC

a. dama dijo...

Turner.Iré al Padro en cuanto pueda, pero ¡qué absoluta belleza!,es que no se puede evitar. Visitar hoy el blog y ver presentación.¡Momento mágico!.Gracias

Juan Diego Caballero dijo...

Anónima dama: eres muy amable con ENSEÑ-ARTE. Saludos cordiales, JDC

a.dama dijo...

Vuelvo para decir, que he visitado la expo de Turner en El Prado. Muy interesante el planteamiento de la exposición, con las relaciones e influencias de pintores coetáneos y anteriores; y las innovaciones claves, descubrimientos etc,que personalizan al genial Turner.
También quiero destacar, el siempre poderoso Rembrandt, porque es imposible que entre cientos de cuadros ( exagerando, en este caso), no nos absorba directamente uno de los suyos. es absolutamente increíble el poder de su pintura.¡Qué curioso!.
Al final,te quedas con ganas de más, eso sí, cuando empiezan los cuadros del Turner más mágico, acaba. Pero bueno, mejor quedarse con ganas.Por allí andaba algún Piranesi y sus cárceles.
Había visto exposiciones anteriores de Turner hace años, ésta, está bastante bien.
Lo dejo, no quiero suscitar nada que no deba. Saludos

cronos dijo...

jajaja me dio risa ese comentario de que lo llamaban que tenia demensia senil, jaja.
Por lo menos he aprendido que se llama impresionistas a aquellos que se enfocan en la luz, y atmosfera. algo que he leido que es complicado de lograr.

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