15 noviembre 2009

CAPITELES ANDALUSÍES

UN REPERTORIO DE FORMAS


Cualquiera que se aproxime al estudio de la arquitectura andalusí o que se detenga a contemplar alguno de los edificios de aquella época que han llegado hasta nuestros días quedará de inmediato cautivado por la belleza de esas construciones. No conozco ningún otro arte que tenga tan gran capacidad para atraer a todo tipo de espectadores. Y más llamativo resulta este hecho si tenemos en cuenta que el enorme efecto de belleza de esta arquitectura se obtiene muchas veces empleando materiales humildes (como el ladrillo o el tapial), pero poniendo todo el énfasis en alcanzar un ideal estético que parece  basarse sobre todo en la abundancia de elementos decorativos enormemente atractivos.

Capitel de avispero. mediados del siglo X. Madinat al Zahra. Córdoba.

Añádase a todo ello que el arte islámico no conoció nunca la preceptiva que podría imponer un determinado orden, al estilo de los edificios de época clásica. Es cierto que hay diversas constantes estilísticas y algunos elementos predominantes (pensemos en el arco de herradura o en el uso de la yesería), pero cada edificio ofrece siempre peculiaridades que lo singularizan de los demás.


Izquierda: capiteles corintios (probablemente romanos) del mirhab de la mezquita de Córdoba (961-962). Época de Al-Hakam II, aunque proceden del mirhab de época de Abd-al-Rahman II. Derecha: capitel corintio procedente de Medinat-al Zahra (950-975), Londres. Inferior: capiteles corintios romanos en el patio de la mezquita de Ibn Adabbás (hacia 829). Sevilla.


La inexistencia de un canon se aprecia también en los elementos que integran la columna (basa, fuste y capitel), de modo que en este elemento constructivo disponemos igualmente de un amplio repertorio de formas. En esta ocasión vamos a centrarnos precisamente en el análisis de uno de esos elementos básicos de la columna, el capitel, aunque tengamos que comenzar señalando que también participa de esa diversidad de la que venimos hablando. Es más, hasta comienzos del siglo X  lo que predominó en la arquitectura andalusí fue el empleo de capiteles de acarreo, habitualmente de época romana y, en menor medida, visigótica. Incluso en edificios de momentos más tardíos podremos comprobar como el arte islámico peninsular no hizo asco jamás a reaprovechar capiteles de épocas anteriores.

Izquierda: capitel de pencas. Mezquita de Córdoba. Derecha: capitel "de avispero" con decoración epigráfica: "en el nombre de dios, bendición para el emir Abd-al-Rahman, hijo de Alhakam. Hónrelo dios". (Siglo IX), Madrid.


En todo caso, y desde la época emiral, fue necesaria la elaboración de nuevos capiteles para la gran cantidad de edificios que se fueron levantando. En esa tesitura, se recurrió a copiar los modelos clásicos, de manera que podremos encontrar capiteles corintios y compuestos que son ya obra musulmana. Pero el gusto por la esquematización dio aquí como resultado la aparición de una nueva variedad. Se trata del denominado capitel de pencas, que sigue la estética del corintio, pero simplificando sus elementos, de manera que no encontraremos en él las hojas de acanto características de ese estilo, sino solo sus arranques, las pencas que le dan nombre.

Inferior. Izquierda: capitel pseudocorintio. (932-962). Salón Rico de Madinat-al-Zahra. Córdoba. Derecha: capitel de la Aljafería (época taifa, siglo XI). Zaragoza.


Sin embargo, en época califal (y aunque se mantuvo la influencia del arte clásico en lo que a las formas básicas de los capiteles hace referencia), vamos a encontrarnos con la difusión de un nuevo tipo de capitel, que suele denominarse "de avispero". Formalmente se trata de un capitel compuesto, heredado de la arquitectura romana, pero se le asigna esa denominación por los abundantes orificios que presenta, provocados por la labor de trépano que se ha efectuado en su superficie para moldear la hoja de acanto. Además, en muchos casos, estos capiteles andalusíes llevan una inscripción epigráfica, en la que pueden  figurar alabanzas a dios o alusiones al gobernante del momento.

Izquierda y derecha: capiteles encintados (Hacia 1190). Patio de Banderas, Sevilla.


Ya en el siglo XII, con los almohades, surge una nueva reinterpretación del capitel compuesto. Es ya casi tópico hablar de la austeridad que manifestó aquel pueblo en todas sus construcciones y su elevado interés por la geometría sencilla. De esas características participa el capitel encintado, que muestra una alta esquematización tanto de las volutas como de las hojas de acanto y que recibe esa denominación precisamente porque en cada una de sus caras, entre ambas volutas, se dispone un par de bandas horizontales, a modo de cintas.


Izquierda: capitel de mocá-rabes. Derecha: capitel de atauriques. Ambos en La Alhambra, Granada.

Finalmente, todavía en época nazarí surgirían nuevos modelos. De una parte, el capitel de mocárabes, formado a partir de una complicada trama de racimos de estalactitas. De otra, el capitel de ataurique, que nos muestra una decoración, también muy esquematizada, en la que predominan las veneras, las piñas y otros elementos vegetales. Uno y otro suelen rematar siempre fustes muy esbeltos, que dan a los edificios nazaríes su característico y original estilo.


En conclusión: no hubo exactamente un canon estricto para tallar los capiteles en la arquitectura andalusí, y acabó creándose un amplio abanico de formas. Cuando veo estos capiteles in situ (como me ocurrió  el otro día en el Patio de Banderas, aquí en Sevilla, donde tomé las fotos de algunos de los muy escasos capiteles encintados) no puedo menos en pensar en los canteros que los tallaron. Sus obras son anónimas, pero ellos nos dejaron en ellas claras muestras de su personalidad.

Capitel de mocárabes. Sala regia del Palacio del Generalife. Granada.

No conozco mucha información específica en la Web sobre este tema, pro podéis leer esta entrada de Artehistoria, en la que, entre otras cosas,  se sintetiza la cuestión de los capiteles andalusíes.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

He usado en clase en numerosas ocasiones este blog ya que me parece magnífico para los alumnos pero concretamente quería felicitarle por esta entrada ya que justamente estaba buscando información completa sobre los capiteles andalusíes. Gracias, Virtudes
virconil@hotmail.com

Juan Diego Caballero dijo...

Estimada colega: me alegro de que hayas encontrado aquí la información que necesitabas. Saludos cordiales, JDC.

Valerio Lattanzio dijo...

hola, se puede ver una bibliografia de este tema?

Riscardo dijo...

Maravilloso compendio y clarísima exposición en un tema que se trata en libros de arte con cierta confusión.

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