07 febrero 2009

SANTIAGO DEL ARRABAL

ARQUITECTURA DEL MUDÉJAR TOLEDANO

Ya hemos visto como dentro de ese peculiarísimo arte mestizo que es el mudéjar pueden distinguirse diversas variantes regionales; escuelas que introducen alguna novedad distintiva en sus planteamientos arquitectónicos. Este es el caso del denominado mudéjar toledano, emparentado con el de Castilla y León por su uso frecuente del ladrillo, aunque prioriza el empleo de la mampostería para el grueso de los muros. Por tanto, el modelo típico de edificio mudéjar toledano sería aquel que nos presenta hiladas de mampostería separadas por verdugadas de ladrillo, material éste empleado también en las esquinas de las paredes y en los motivos decorativos.

Todo esto que decimos es bien aplicable a la iglesia toledana de Santiago del Arrabal, un templo construido a mediados del siglo XIII. Casi trescientos años habían pasado ya desde que el monarca castellano Alfonso VI conquistase la ciudad a los musulmanes (1085) y sin embargo en este edificio, como en muchos otros de la ciudad, es bien patente la influencia islámica. Si atendemos a su planta, de cruz latina con evidente crucero, la iglesia presenta la típica estructura de los templos parroquiales propios de la época gótica, con tres naves, de las cuales la central es de mayor anchura y altura. La naves se organizan en tramos y se ha empleado en ellas el arco apuntado, sostenido sobre pilares compuestos, todo ello levantado en ladrillo. Por otra parte, el sistema de cubierta es típicamente mudéjar, con alfarjes de madera. Sin embargo encontramos en la cabecera una pervivencia del románico-mudéjar, cual es la presencia de tres ábsides de trazado semicircular, en vez del modelo con un único ábside poligonal que sería más habitual en los templos del gótico-mudéjar.




Hay más detalles interesantes en este templo. Por ejemplo, la presencia de hastiales escalonados sobre las tres portadas (la de los pies y las dos laterales) y sobre el propio crucero. En todos ellos hallamos rosetones de pequeño tamaño, casi óculos, labrados en ladrillo y con tracerías en su interior. Por otra parte, llamará también nuestra atención la torre-campanario: de planta cuadrada, se encuentra exenta del resto de la construcción y su origen (al menos en el primer cuerpo) se remonta al siglo XII. Su caña muestra como único vano en cada cara una ventana geminada con arcos de herradura. En el cuerpo superior, hecho por completo en ladrillo, los vanos adquieren mayo tamaño y se cierran mediante esbeltos arcos túmidos. En todos los casos, la presencia del alfiz delata el origen islámico del constructor. En realidad, esta torre es un vivo retrato de los alminares andalusíes.

Pero desde mi punto de vista, lo más llamativo de esta interesante iglesia lo constituyen los ricos repertorios decorativos que nos muestra, todos ellos realizados en ladrillo. Destaca, de una parte, el conjunto de los tres ábsides, en los que podemos encontrar una verdadera sinfonía de arcos. Partiendo de un zócalo de mampostería, se alzan a dos o tres alturas (según hablemos de los ábsides laterales o del central) unas arquerías que presentan, enmarcados unos en otros, en doble hilera, arcos de diverso tipo: de medio punto, apuntados, túmidos, entrelazados. Su valor mayoritariamente decorativo se deduce de que en su gran mayoría se trata de arcos ciegos, abriéndose únicamente los vanos necesarios (estrechas saeteras y óculos en el ábside central) para lograr una difusa iluminación del interior de la cabecera.
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Por último, queda referirnos a la riquísima decoración de las tres portadas del templo, y sobre todo a la existente en la de los pies. Se inicia ésta con una gran arco de herradura inscrito en otro polilobulado y enmarcados ambos por un alfiz. Sobre ellos corren dos niveles de arquerías ciegas con arcos túmidos entrecruzados en el inferior y entrelazados polilobulados en el superior. A los lados y desde el suelo, dos esbeltos estribos, de función meramente decorativa, cierran todo este conjunto, que se ve continuado más arriba con más arcos entrecruzados y un rosetón superior. Esquemas semejantes, aunque más simplificados, hallamos en las dos portadas laterales y debe señalarse que el este gusto por la decoración mediante arcos ciegos está también presente en el interior del templo. En fin, he aquí un soberbio ejemplo de cómo un material tan humilde como el ladrillo ha servido, en numerosas ocasiones para crear edificios y repertorios decorativos ciertamente ejemplares. La belleza del mudéjar.

Sobre el mudéjar toledano podéis consultar esta breve información de Arteguías. Y aunque sobre Santiago del Arrabal no hay mucho disponible en la red, puede leerse esta especie de ficha informativa del portal de turismo de Castilla-La Mancha.

5 comentarios:

Pilar dijo...

Me encanta la didáctica de tu blog, te leo, te sigo y te admiro! :D

Juan Diego Caballero dijo...

Hola, Pilara: Sé que eres joven, que estás licenciada en Arte y que tienes un blog dedicado a este tema. Todo ello me hace agradecer aún más tu comentario.
Saludos cordiales
JDC

Anónimo dijo...

BUENOS DIAS SOY ISABEL VALDERRAMA .ESTUDIO ARTE EN MARACAIBO.VENEZUELA Y NECESITO LAS CARACTERISTICAS DE LOS GABINETES DE CURIOSIDADES , LAS CAMARAS ARTISTICAS Y LOS ADSIDES DE LAS IGLESIAS. AGRDECIDA .ESTARA EN MI TRABAJO COMO CITA BIBLIOGRAFICA.

Anónimo dijo...

MI CORREO ES CHAVELLA30@HOTMAIL.COM

Anónimo dijo...

isabel valderrama para que quieres saber las caracteristicas de los gabinetes, no sera que quieres alos hombres para que se acuesten contigo,, porque eres una put.....,, y te gusta mandar fotos calatas a los hombres porque te encantan los hombres NIFOMANA no te metas con mi marido

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