
EL FRESCO DEL BUEN Y EL MAL JUEZ DE MONSARAZMonsaraz. Innumerables veces he visitado esa pequeña villa del Alentejo portugués, atraido por la soledad que se respira entre sus muros, por el ambiente medieval de la población, por la belleza insólita de los paisajes que desde allí pueden contemplarse y por la posibilidad siempre grata de sentirse alejado de todo y de todos sin que haya que desplazarse hasta una isla perdida en el Pacífico. Hace ya algún tiempo que no voy por allí, pero estos días del comienzo del verano, y por razones profesionales,...