UNA LECCIÓN VISUAL DE MISTICISMO

Francisco de Zurbarán: "San Hugo en el refectorio" (1655). Sevilla.
La reducida comunidad se reune cotidianamente para elaborar las reglas que habrán de regirla. Mientras tanto, los monjes son mantenidos por Hugo, el obispo de la ciudad de Grenoble, que les remite provisiones para su sustento. En una ocasión, al comienzo de la Cuaresma, les envía carne, lo que motiva que los siete monjes, reunidos en el refectorio, inicien un largo debate sobre si una vida dedicada a Dios debe incluir la ingesta de carne o es mejor practicar la abstinencia. En medio de la discusión, los siete frailes caen en éxtasis y quedan sumidos en un profundo sueño durante cuarenta días, el tiempo que dura la Cuaresma.

Este cuadro es obra de uno de los más grandes pintores barrocos Francisco de Zurbarán (1598-1664), quien lo realizó en 1655, ya en la última etapa de su vida. Atendía con ello uno de los encargos que le habían efectuado los monjes de la Cartuja de Sevilla. Al mismo tiempo el pintor extremeño nos daba toda una lección visual de misticismo: pueden los hombres (incluso los monjes) debatir un asunto y no llegar a conclusiones aceptadas por todos. Pero si confían en Dios, hasta el punto de caer en éxtasis durante cuarenta días, todo quedará solucionado por la intervención divina. Mentalidad barroca.
Infórmate sobre las duras condiciones de vida de la Orden Cartuja, así como de sus documentos y su patrimonio, viendo también un diaporama sobre su vida cotidiana. Visita la página de la Cartuja de Aula Dei (Zaragoza) y escucha a los monjes entonar cantos gregorianos. Lee este artículo en PDF sobre la iconografía de San Bruno y NO DEJES DE LEER este interesantísimo artículo sobre los monjes cartujos que Zurbaran (y otros artistas) pintaron en sus cuadros.
4 comentarios:
Este cuadro me lleva obsesionando la vida entera. Me parece una obra magistral y echo de menos el ir a verlo al museo, ahora que esta en Nueva York. Creo que esta obra es el cénit de la pintura de Zurbaran. El "embrujo" de esta pintura acoge a más gente a parte de mí. Recuerdo que llevé a ver el museo a un amigo sueco y despues de ver todo el museo, inclusive las impresionantes inmaculadas de Murillo en la antigua iglesia del museo, le pregunté que habia sido lo que más le habia gustado y sin vacilar me contestó que habia sido "San Hugo en el Refectorio". Además la sensación tan grata que tengo paseando por el museo justifica ir a ver cualquier cuadro allí. ¿Se nota, que pese a sus deficiencias, me encanta el Bellas Artes de Sevilla?
Un saludo, Enrique
Esto... eh... Hahah Has sido de gran ayuda para saber más sobre el cuadro. Por eso, muchísimas gracias! Solo una cosa... La música de fondo.. hahaha Bueno, eso no es que importe mucho, pero bueno, muchísimas gracias! Un saludo =)
Bien, anónimo, te he diversificado esa música, a ver qué te parece. Saludos cordiales. JDC
Me gustaba más como hacias los comentarios antes, ahora son demasiado cortos. Me gusta como analizas la obra pero agradeceria que tocases todos los puntos de una manera mas matizada, es mi consejo. Gracias.
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