15 noviembre 2010

EL MOSAICO DEL PLANETARIO

UN HEBDOMADARIO ROMANO EN ITÁLICA

Estos Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora,

campos de soledad, mustio collado,

fueron un tiempo Itálica famosa.

Con el recuerdo de la famosa Canción a las ruínas de Itálica del poeta barroco sevillano Rodrigo Caro y su acertada idea de que este conjunto arqueológico es (tal vez como todos los demás) una "fábula del tiempo", aprovecho la oportunidad que se me brinda de dar un paseo nocturno por este  "mustio collado" de las ruinas de Itálica, la primera ciudad romana fundada en España, todavía a fines del siglo III a.C.

Izquierda: detalle de la representación del dies mercurii (día del dios Mercurio) o miércoles.

Sin embargo, estos restos arqueológicos que ahora recorro en la penumbra de una débil y acertada iluminación, acompañado de una noche fresca y silenciosa, repleta de aromas, son muy posteriores a aquella época. Pertenecen ya al siglo II d.C. cuando, en época de Adriano, se planificó aquí una Nova Urbs como homenaje a Trajano, quien había nacido en la ciudad.

Llego de este modo hasta la Casa del Planetario, una amplia mansión cercana a los 1600 metros cuadrados de superficie en la que en 1972 se excavó, junto a un amplio patio, una habitación cuyo pavimento de mosaico da nombre al conjunto de la vivienda: el Mosaico del Planetario, que viene a demostrarnos el gusto del propietario de esta domus por las cuestiones asociadas al calendario y, al mismo tiempo, por las divinidades astrales que representan los distintos días de la semana.

Mosaico del Planetario. Vista de conjunto. Primera mitad del siglo II d.C.

El mosaico policromo del Planetario  es de grandes dimensiones. Se trata de una pieza rectangular de 4,8 por 6,7 metros. En sus zonas más externas se sitúan motivos geométricos de distinto tipo que rodean a una gran círculo con cenefa el cual alberga a su vez a otros siete círculos enmarcados en exágonos. En cada uno de tales círculos se encuentra representado el busto de la divinidad que se identifica con el correspondiente día de la semana. Cada una de ellas tiene además, obviamente, un claro carácter astral, ya que simboliza al mismo tiempo a uno de los astros observables a simple vista desde la Tierra.

En este caso, el musivario optó por situar en el círculo central a la representación de la diosa Venus (dies veneris), que para los romanos era el último día de la semana. Desde su izquierda y hacia nuestra derecha podemos  seguir el  curso de los restantes días de la semana: el dios Saturno (dies saturni, o sábado), el Sol (dies solis, o domingo), la Luna (dies lunae, o lunes), el dios Marte (dies marti, o martes), el dios Mercurio (dies mercurii, o miércoles) y, finalmente, el dios Júpiter (dies iovis, o jueves).

Izquierda: detalle de la representación del dies iovis (día del dios Júpiter) o jueves.

Prácticamente todas las figuras tienen algún elemento iconográfico que las singulariza. Ocurre así por ejemplo, en el caso del casco con el que cubre su cabeza el dios Marte, divinidad de la guerra, con los rayos que brotan de la cabeza del Sol o con el cuarto de luna que figura a los lados de la representación correspondiente. Por otra parte, en todos los casos el artista ha procurado realzar la singularidad y veracidad de la figura introduciendo las teselas policromadas allí donde resultaban más convenientes, para contrastar este uso del color con el fondo blanco sobre el que se inscriben los siete bustos.

En fin, hace ya casi dos mil años un musivario romano, empleando sus cajitas de teselas de colores y sus bocetos previos, fue capaz de dejarnos, en una lujosa habitación de Itálica,  una representación el concepto de semana, que se iba abriendo paso por entonces en el mundo romano frente a la división tradicional del calendario que siglos atrás se había establecido como característico de aquella sociedad. Aquí tenemos ya un hebdomadario completo, en el que cada día de la semana se asocia a un astro del firmamento. Hemos de reconocer que en este caso, el tiempo no ha pasado.

Derecha: representación del dies solis (domingo), del dies lunae (lunes) y del dies marti (martes).

Conozco muy poca información en Internet sobre este mosaico. El lector podrá  ver que la ficha que le dedica el Conjunto Arqueológico de Itálica, donde se encuentra (por cierto, expuesto a las inclemencias meteorológicas) es muy escueta.

6 comentarios:

  1. ¡Gracias por este articulo señor Caballero, ahora entiendo porque el viernes es mi día favorito: esta dedicado a la diosa Venus!¡Ja ja ja!

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  2. Débil y acertada iluminación, noche fresca y silenciosa y compañía inmejorable.
    Un abrazo

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  3. Hola, Regla: yo también coincido plenamente en lo de la inmejorable compañía. Un fuerte abrazo y saludos cordiales,
    JDC

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  4. Estupenda pagina os dejo mis trabajos con
    Photoshop
    Un saludo

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  5. genial solo puedo decir GENIAL

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