16 octubre 2009

EL TESORO DEL CARAMBOLO

DE AJUAR TARTÉSICO A SÍMBOLO RELIGIOSO FENICIO

Hace ahora cincuenta y un  años se descubría de manera accidental en un cerro situado en las inmediaciones de la ciudad de Sevilla un tesoro compuesto en su totalidad por piezas de oro que, en conjunto, alcanzaban casi los tres kilos de peso. Las excavaciones efectuadas a continuación en el lugar del hallazgo determinaron la existencia de un poblamiento humano en el que se distinguieron diversos niveles de ocupación y que fue asignado a la cultura tartésica, con una cronología imprecisa situada entre mediados del siglo VIII a.C y finales del VI a.C. Aún recuerdo alguna antigua publicacion en la que se afirmaba algo así como que la complejidad de las estructuras excavadas se debía a la existencia de una "planta laberíntica". En todo caso, el "tesoro del Carambolo", como se denominó al conjunto de piezas áureas (por el lugar de su descubrimiento) pasó a convertirse en el mismo símbolo de Tartessos, la fabulosa cultura, preñada de múltiples riquezas, que se estimaba fruto de la influencia de los colonizadores orientales (sobre todo, fenicios) sobre las poblaciones autóctonas del occidente de Andalucía, dando lugar a un periodo de nuestra historia al que se calificó de "orientalizante".

Superior: las 21 piezas del tesoro del Carambolo. Inferior: brazalete (izquierda) y primera recreación del posible uso del tesoro (derecha).


En la interpretación inicial se consideró que el tesoro debía tener como finalidad principal la de mostrar de forma bien patente, en ciertas ceremonias de importancia, la autoridad de un personaje de elevado rango, casi un monarca, lo que en el imaginario colectivo quedó unido al mítico Argantonio, el rey de Tartessos al que aluden algunas fuentes escritas. ¡Tres kilos de oro sobre el cuerpo del personaje!, como ilustra la imagen de aquí al lado. Una hipótesis poco convincente pero que ha sido prácticamente la única durante más de cuarenta años.


Pero a partir del año 2003 se han efectuado nuevas excavaciones en el cerro del Carambolo y los arqueólogos han podido constatar de manera fehaciente que allí no hubo jamás un poblado tartésico, sino un santuario fenicio que atravesó cinco fases constructivas (la más antigua datable, como mínimo, en el siglo IX a.C.) y que en su momento de máximo esplendor reunió numerosas dependencias entre las que se encontraban un amplio patio y dos templos que podrían estar consagrados a las dos principales deidades fenicias, Baal y Astarté (de la que, por cierto, se localizó también en el Carambolo el exvoto de una esculturilla sedente con inscripción en el pedestal) dotados incluso con altares, uno de los cuales evocaba también por su forma la piel de toro de los "pectorales" del tesoro. Todo ello nos remitiría a paralelos de santuarios orientales, sirio-palestinos. Un conjunto monumental que se mantuvo en uso unos trescientos años, hasta el siglo VI a.C.

Superior: Astarté del Carambolo y planta del santuario en su momento de máximo esplendor.

De forma paralela a esos hallazgos otros arqueólogos han venido a replantear la posible finalidad de las joyas del tesoro, proponiendo (aunque esto no pueda ser demostrado empíricamente) que los pectorales y las placas servirían para engalanar, respectivamente, la testuz y los lomos de los toros que iban a ser sacrificados en el santuario en el contexto de ciertas ceremonias, mientras que las otras piezas (el collar y los brazaletes) estarían portados por el oficiante. No todo el mundo está de acuerdo con esta hipótesis y hay quien considera que quizás las joyas decoraban, por así decirlo, una desconocida representación de una de las dos divinidades.


Así que los fenicios levantaron este santuario en un cerro a orillas de lo que entonces era la desembocadura del Guadalquivir y frente a la primitiva Spal que acabaría dando lugar a la ciudad de Sevilla. Y allí quedó sepultado este tesoro del Carambolo, en lo que primeramente se consideró un "fondo de cabaña" y ahora se estima que era más bien un foso ritual, destinado al depósito de ofrendas. De este modo, nuestro tesoro no es tartésico, sino puramente fenicio. Parece pues que, además de las muchas otras cosas que inventaron, fueron los fenicios quienes crearon este sentido de romerías o de fiestas con presencia de toros que tan habitual resulta por estas tierras. Pero ¿por qué ocultarían tres kilos de oro? Sólo quien lo hizo tenía la respuesta, pero ya nunca lo sabremos.

El tesoro que hemos comentado debería alojarse permanentemente en el Museo Arqueológico de Sevilla, cuya escueta página Web le dedica un breve comentario y, además, reproduce la foto de las copias, no de las piezas originales. Sobre Tartesos y las colonizaciones encontraréis aquí bastante información, como en este blog. Sobre el tesoro, hay muchos datos en esta página y en esta otra. Por otra parte, sobre el santuario fenicio, leed este interesante artículo originalmente publicado en el diario ABC. Por último (pero no menos importante) sobre la excavación del santuario fenicio (realizada por Álvaro Fernández y Araceli Rodríguez) podéis descargaros la correspondiente publicación, de la que hemos tomado el plano de más arriba.

11 comentarios:

Taty/Asturias dijo...

Hola!
Soy una Historiadora del Arte que por casualidades de la vida (si es que existen..) he venido a parar a tu página, y he de decir que lo que he visto me ha sorprendido muy gratamente, está todo muy completo y además abarcas todas las áreas y épocas, me parece increíble!cuánto trabajo ha de llevarte todo esto, lo admiro!.
Me vendrá bien pasarme por aquí de vez en cuando y refrescar mi memoria, ya que el arte es algo que siempre me ha apasionado y que me hace sentir al 100%!
Felicidades!
Taty

Juan Diego Caballero dijo...

Las casualidades claro que existen. De eso estoy seguro. Gracias por tu visita y tus palabras y saludos cordiales, Tati.
JDC

Anónimo dijo...

stooo Moolaa!xDD

Anónimo dijo...

sta muy chuloo esto nosotros vamos ir de visita!

Anónimo dijo...

que guayy noo XdXd

Anónimo dijo...

dio pixa escribir cozas k tengan k ver conesto

Anónimo dijo...

me ha encantadoo la visitaa a sevilla a estado chulsiimaaa

Cati. dijo...

Hola¡ Yo también he encontrado tu página por casualidad. Soy licenciada en Geografía e Historia, y actualmente estudiante de primer curso de Cerámica Artística. Buscando información sobre el Tesoro de Carambolo (tema propuesto por el profesor de Historia del Arte) ha sido como he llegado aquí. Gracias por tu esfuerzo.

Anónimo dijo...

moooooolaaaaaaaaaa

Claudia Domenzain dijo...

Felicidades por tu Blog, me parece muy interesante

Claudia Domenzain dijo...

Hola, me parece muy interesante tu blog. Considero que tienes mucha variedad de temas interesantes. Me gusta el Diseño y considero que la Historia del Arte nos puede guiar y mostrar las diferentes formas de expresar el Arte tanto en historia como en diferentes lugares.

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